Jóvenes Cristianos ♥
Jóvenes conforme al ♥ de Dios
Devoción Matutina
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Octubre
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Diciembre
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La hora de los gladiadores
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12).
El 1° de enero del año 404 d.C. fue un día histórico. Esa jornada quedó registrada como la fecha en que se celebró la última confrontación entre gladiadores en la ciudad de Roma. La capital del Imperio Romano, lujuriosa y hambrienta de espectáculos, estaba a solo unas décadas de caer. Poco a poco, la fiesta terminaba. Durante cinco siglos, el famoso Coliseo alimentó con violencia, sangre y muerte las retinas de los más de cuarenta mil espectadores que semanalmente acudían a sus gradas.
Para los juegos de inauguración del Coliseo (año 80 d.C.), el emperador Tito no escatimó gastos en deleitar a los gobernantes y al pueblo. La fiesta duró más de cien días, y casi nueve mil animales fueron sacrificados. Las peleas entre gladiadores y la caza de animales (entre ellos, rinocerontes, hipopótamos, elefantes, jirafas, leones, panteras, leopardos, cocodrilos y avestruces) estaban a la orden del día.
Emociona entrar bajo la estructura de ese histórico monumento y pisar la ahora pequeña plataforma que simula la antigua arena. Desde allí, la vista de las ochenta filas de gradas es más impactante que observar la estructura de arriba hacia abajo. Es forzoso imaginar a los cristianos dejando su vida por Cristo ahí, a merced de las enfurecidas fieras. Impresiona contemplar los túneles y los pasadizos que yacen bajo el Coliseo. Aún quedan restos del sistema de poleas original, que catapultaba animales hacia cualquier parte del escenario, ante la atónita mirada del gladiador de turno. Lo sorpresivo era permanente.
Sin quererlo o no, sin buscarlo o no, sin darnos cuenta o no, estamos inmersos en la batalla de la vida. Suele pasar que, cuando creemos que la situación está controlada, el peligro repentinamente aparece, como en el Coliseo, y nos roba los sueños.
La Biblia asegura que, un día, el conflicto terminará; mientras tanto, nos toca seguir peleando. La palabra “gladiator” proviene del latín gladiador, que significa “espada”. Como cristianos, también tenemos una espada en esta lucha espiritual: la Biblia (Efe. 6:17). “Hay una sola forma de ganar con la espada: tener la espada en la mano”, reza un antiguo dicho del medioevo. No podemos vencer sin nuestra espada. Hoy puede ser un día histórico. Es hora de tomar la espada y convertirte en un gladiador. Estudia tu Biblia. Aprópiate de la victoria.
“El poder de Dios, combinado con el esfuerzo humano, ha obrado una gloriosa victoria en favor nuestro. ¿No la apreciaremos?” (Elena de White, Mensajes para los jóvenes, p. 101).
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO

Brillando Alto
“Tuyo es el día, tuya también es la noche; tú estableciste la luna y el sol” (Salmo 74:16).
El 2 de enero de 1839 fue un día histórico. En Francia, el inventor Louis Daguerre tomó la primera fotografía de la Luna. Ubicada a 384.400 kilómetros de la Tierra, la Luna es el único satélite natural de nuestro planeta y es, además, el único cuerpo celeste en el que el ser humano ha realizado (supuestamente) un descenso tripulado.
Daguerre (pintor, decorador y primer divulgador de la fotografía; y de cuyo nombre proviene el término “daguerrotipo”) sabía, sin duda, la importancia de aquella primera foto del lejano y luminoso astro. Mientras se preparaba para presentar su invento ante la Academia de Ciencias de París este artista se dedicó a tomar fotos de todo lo que le llamaba la atención. Entre esas cosas estaba, con su milenario misterio, la Luna.
Las crónicas de la época sostienen que le resultó trabajoso lograrlo, al punto de que afirman que no parece la Luna tal cual la vemos hoy. Lo cierto es que, después de aquella foto de Daguerre, pasó más de un siglo antes de que conociéramos la cara lunar oculta. En 1959, el satélite soviético Luna III alcanzó a tomar, en un lapso de 40 minutos, 29 fotografías del lado oscuro.
La palabra “Luna” viene del latín y significa “luminosa” o “la que ilumina”. Excelente metáfora del legado que Dios nos dejó. As! como él creó la Luna con un propósito, nosotros estamos llamados a brillar en un mundo oscuro. Las profundidades del pecado contrastarán notablemente con esa luz que emana desde arriba. Luz que no es nuestra, sino que es un simple y maravilloso reflejo de Jesús, la Luz del mundo (Juan 8:12).
Brillar no es fácil; pero marca una diferencia. Brillar conllevará problemas, pero nos recompensará. Brillar nos carga de responsabilidad; pero nos llena de paz.
Hoy puede ser un día histórico. Abandona el pecado. Mira hacia el Cielo. Vuela alto. Alumbra con meridiana claridad. Brilla.
“El mundo está rodeado por las tinieblas. Haced brillar vuestra luz para los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Elena de White, Consejos sobre mayordomía cristiana, p. 360). PA
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Terror en verona
“Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella” (Mateo 28:2).
El 3 de enero de 1117 fue un día histórico. En Italia, un terremoto de 6,4 grados en la escala sismológica de Richter devastó gran parte del centro norte del país, en particular Verona, y dejó un saldo de unos treinta mil muertos. Este es uno de los terremotos más trágicos y recordados en la historia de la humanidad.
Este terremoto no hace más que confirmar y anclar aún más las predicciones bíblicas. En su último sermón sobre la Tierra, Jesús profetizó que habría terremotos en diferentes lugares del mundo. Los geólogos y los estudiosos de la corteza terrestre son precisos: “La tierra, nuestro hogar, es una bomba de tiempo geológica que siempre está a punto de estallar. […] El suelo del planeta tiembla aproximadamente unas ochenta mil veces por año, lo que equivale a decir que la tierra que pisamos se mueve constantemente bajo nuestros pies, aunque casi siempre de manera imperceptible para nuestros sentidos” (Daniel Cecchini, Grandes terremotos, p. 7).
El aumento de los temblores en el transcurso de la historia es impresionante. En la actualidad, impera la información global, se llevan estadísticas de manera más precisa y hay muchos más habitantes sobre la Tierra que en los siglos pasados. Sin embargo, es pertinente analizar la cantidad de terremotos registrados en las centurias anteriores. En el siglo I d.C., se contabilizaron solo quince terremotos, pero cifras oficiales indican que ocurrieron más de dos mil sismos en el siglo XIX. En pleno siglo XXI, la Tierra sigue temblando y parece inestable.
¿Cómo están nuestros cimientos? ¿Construimos diariamente sobre la Roca sólida, que es Cristo? Hoy, las capas de la Tierra se mueven. Hoy, las capas de la Tierra anuncian la Segunda Venida. Hoy, la gracia divina esta disponible para que todos obtengan la salvación. Hoy puede ser un día histórico.
Tal vez, sea tiempo de realizar un “terremoto” interior. Uno que derribe las añejas y gastadas estructuras donde habitan nuestros pecados cobijados. Uno que pulverice los edificios donde descansa nuestro letargo espiritual. Uno que aniquile hasta los cimientos nuestra tibieza laodicense. Para lograr así, de entre los escombros de nuestros pretéritos fracasos espirituales, la reconstrucción total de nuestras vidas y un cambio radical que nos transforme en nuevas criaturas.
“Debe crucificarse el pecado. Debe realizar el Espíritu Santo una renovación moral completa. Debemos tener el amor de Dios, con una fe viva y permanente” (Elena de White, Joyas de los testimonios, t. 2, p. 16).
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
La generosidad no se hereda, se cultiva
“Si primero está la voluntad dispuesta, será aceptado según lo que uno tiene, no según lo que no tiene” (2 Cor. 8:12).
No nacemos generosos. La generosidad la da Dios a quienes la piden. Es una virtud que todos debemos cultivar, ya que es un principio celestial. Como afirma el versículo de hoy, lo importante es la voluntad dispuesta; quiere decir que, para ser generosos, necesitamos fuerza de voluntad.
El apóstol Pablo afirma que Dios es poderoso para hacer que abunde en nosotros toda gracia (2 Cor. 9:8). No podemos gobernar nuestros pensamientos, impulsos y afectos. Necesitamos entregarnos a Dios, para que él obre en nosotros tanto el querer como el hacer. Si nuestra fuerza de voluntad es dirigida por Dios, creará en nosotros la generosidad que necesitamos para convertirnos en bendición para otros, porque la generosidad es el espíritu del cielo, y una bendición para quien la practica. Motivada por el Espíritu Santo, la generosidad se convierte en un círculo virtuoso, por el que cuanto más damos más recibimos. La Palabra de Dios lo confirma así: “Hay quienes reparten y les es añadido más, y hay quienes retienen más de lo justo y acaban en la miseria” (Prov. 11:24). Abre tu mano, tu corazón, y pon a disposición tus talentos, tus habilidades, tu amor, tu bondad, y verás milagros en tu vida.
El apóstol Pablo aconseja: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre” (2 Cor. 9:7). Seamos generosos primero con los de casa, y después con la comunidad. Cultivemos la generosidad y pidamos a Dios que la implante en nosotros. Se necesitará esfuerzo de nuestra parte para desarrollar esta virtud. Hoy, digamos: “Señor, quiero practicar la generosidad, concédeme ese don, lo necesito. Quita de mí todo espíritu egoísta. Llena mi corazón de generosidad”.
Tomado de lecturas devocionales para Adultos 2017
FUENTES DE VIDA
Aunque se desplomen los cielos
“Mientras miraba, ese cuerno hacía guerra contra el pueblo santo de Dios y lo venda” (Daniel 7:21, NTV).
El 5 de enero de 1813 marcó un antes y un después para los fieles hijos de Dios dispersos en el mundo hispano: las Cortes de Cádiz suprimían el Tribunal de la Inquisición tanto en España como en América. Esa decisión traía buenas noticias para aquellos que habían decidido seguir los dictados de su conciencia y adorar a Dios de acuerdo con las indicaciones divinas establecidas en la Biblia. Los eruditos no se han puesto de acuerdo con respecto a la cantidad de muertos por causa de la Inquisición, pero miles de cristianos fueron perseguidos, condenados a muerte, marginados y desplazados por sus convicciones religiosas.
Lo interesante es que, miles de años antes, la profecía bíblica había señalado el tiempo en el que la bestia (designación profética para el poder cristiano perseguidor durante la Edad Media) habría de recibir una herida como de muerte: el año 1798, que marcó, a su vez, el final de la profecía de los 1.260 días/años del libro de Daniel. Lo que comenzó con la Revolución Francesa, en 1789, trajo como resultado el apresamiento del Papa Pío VI por parte del general Louis Alexandre Berthier, en 1798. A partir de allí, la Iglesia Católica no tuvo más poder para perseguir y matar a los “herejes”. Esta “herida como de muerte” (ver Apoc. 13:3) trajo finalmente, como consecuencia, la supresión del Tribual de la Inquisición en España y en América.
En la actualidad, disfrutamos de un período de paz y de libertad. Sin embargo, la profecía bíblica presenta la sanación de esa herida como de muerte y la instauración de un sistema perseguidor de los fieles hijos de Dios en el tiempo del fin (ver Apoc. 13:11-18).
Como ves, las cosas no siempre han sido fáciles para los cristianos sinceros. Tampoco lo serán en el futuro. ¿Tendrás la valentía de permanecer fiel a Dios “como la brújula al polo”, aun en medio de la persecución y la oposición feroces? Hoy es el momento de decidir permanecer de parte de Dios “aunque se desplomen los cielos”.
“La mayor necesidad del mundo es la de hombres […] que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos” (Elena de White, La educación, p. 57). MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Dos libros incomparables
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 70:77).
Esa fría mañana madrileña del 6 de enero de 1605, salía de la Imprenta la primera parte de la novela Don Quijote de la Mancha, bajo el título El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Esta novela es considerada la obra más destacada de la literatura española y universal, además de ser la más publicada y traducida de la historia después de la Biblia. Desde entonces a la fecha, se han impreso alrededor de 100 millones de ejemplares, se han hecho más de 3.000 ediciones, y se ha traducido a casi 100 lenguas, entre ellas el tibetano, el esperanto y el sánscrito.
Tan impresionantes como nos parezcan estos números, son incomparables con la Biblia. Se estima que se han impreso más de 5.000 millones de ejemplares de las Escrituras. Además, de los cerca de 7.000 idiomas y dialectos en uso actualmente, hay al menos un libro de las Escrituras en casi 2.900 de ellos. Sin dudas, la Biblia es el libro más ampliamente distribuido en cuanto a cantidad de ejemplares, número de idiomas y dialectos traducidos, y alcance geográfico.
Durante mis estudios secundarios, tuve que leer Don Quijote de la Mancha. Es una obra interesante y, por momentos, se vuelve más que atractiva. Allí se ven reflejadas las luchas y las pasiones del ser humano, junto con el deseo desuperarlas y cumplir los sueños. Asimismo, he leído varias veces la Biblia. Al comienzo, también como un requisito escolar. Después, como una necesidad espiritual, y como fuente de aliento y guía para la vida.
Realmente, el impacto de ambos libros en mi vida es incomparable. Y lo digo porque no se puede comparar uno con el otro. Si bien el primero ayudó a mi formación intelectual y cultural, el segundo literalmente transformó mi vida. Es esa misma capacidad de transformación espiritual, que trae vida eterna, que ningún otro libro puede igualar.
Hoy, tú decides qué influencias marcarán tu vida. Es tu elección dejar que algún guión o relato, humano o diabólico, te brinde la perspectiva desde la que contemplarás la vida; o permitir que la mismísima Palabra de Dios regenere tu mente por medio de la transformación de tu entendimiento. No pongas en un mismo nivel lo que es incomparable.
“La santa Palabra de Dios, que nos ha sido transmitida a costa de tanto padecimiento y de tanta sangre, es escasamente valorada” (Elena de White, El conflicto de los siglos, p. 639). MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Babel y yo
“Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra” (Génesis 11:4).
Intuyo la honda desilusión de aquellos turistas que llegaron a la bellísima región italiana de la Toscana aquel 7 de enero de 1990, para visitar la conocida torre de Pisa. En esta fecha, la inclinada estructura, de 55 metros de alto, fue cerrada al público como medida de seguridad. Ya en 1964 se había solicitado ayuda para prevenir su derrumbe.
En mayo de 2008, después de la eliminación de casi setenta toneladas de tierra, los ingenieros de la torre anunciaron que se había estabilizado, de forma tal que había dejado de moverse por primera vez en su historia. Se indicó que sería estable durante, al menos, doscientos años. Después de algo más de diez años de trabajo, se volvió a permitir la entrada al público el 16 de junio de 2001.
Si de torres hablamos, en seguida nuestra mente se transporta, como presionando un link de Internet, al incidente bíblico de la Torre de Babel. En virtud de su propia ignorancia y prisioneros del miedo ante otra catástrofe natural sin precedentes, los habitantes del mundo posdiluviano desafiaron a Dios y sus promesas. El Creador dijo: “No más diluvios”. Ellos dijeron: “Hagamos una torre, por si hay otro diluvio”.
El mundo posmoderno sigue, en la actualidad, un esquema idéntico y se contrapone, en una constante pugna, con lo expresado en la Biblia. La Teoría de la Evolución, como explicación del origen del universo: las relaciones sexuales prematrimoniales, vistas de manera positiva y natural; la aceptación de la homosexualidad como un cerrado destino cósmico del que no se puede escapar; y la profusa promoción de la comida chatarra como alimento rico y sano, son solo algunos resabios “babelísticos” que solo causan tristeza y confusión.
El ser humano es experto en un arte: el arte de rendir culto a su propio yo, dejando de lado los sabios consejos divinos para nuestra felicidad.
Hoy puede ser un día histórico. No edifiques torcido. No sumes ladrillos de desconfianza en el plan divino. Construye hacia lo alto, pero mirando a Jesús. Apunta al Cielo con plena certidumbre de fe.
“Los planes de los constructores de la torre de Babel terminaron en vergüenza y derrota. El monumento de su orgullo llegó a ser el memorial de su locura. Pero los hombres siguen hoy el mismo sendero: dependen de sí mismos y rechazan la ley de Dios […]. Hay constructores de torres en nuestros días” (Elena de White, Patriarcas y profetas, p. 115). PA
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
El campeon de los trebejos
“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12).
Vanos fueron los esfuerzos de mi primo Abel por enseñarme los movimientos de las piezas del ajedrez. Era frustrante perder cada partida con él. Nunca pude resguardarme de los punzantes ataques diagonales de los alfiles y siempre era sorprendido con un jaque mate, a merced de los múltiples movimientos de la reina. A los doce años, fracasaba en el aprendizaje del ajedrez.
Grande fue mi sorpresa cuando cierta vez leí que, el 8 de enero de 1958, un joven de solo catorce años había ganado el Campeonato Nacional de Ajedrez de los Estados Unidos. Su nombre era Bobby Fischer y, desde entonces, se catapultó a la fama como el campeón nacional más joven. Luego, “el Mozart del ajedrez” siguió sorprendiendo a todos. En 1972, en plena Guerra Fría, el joven Fischer se convirtió en héroe nacional estadounidense al quebrar la hegemonía soviética en ajedrez y arrebatarle el título al campeón mundial Boris Spassky. La partida memorable (que se desarrolló en Reykjavik, capital de Islandia) pasó a la historia como “el match del siglo”. Fischer fue campeón mundial hasta 1975.
Más allá de este extraordinario palmarás, Fischer estuvo lejos de ser un ejemplo en otros aspectos de su vida. Por diversas razones, se vio involucrado en situaciones poco gratas debido a sus posturas políticas, y fue encarcelado. Finalmente, obtuvo la ciudadanía islandesa y allí vivió sus últimos años.
Sí, en este mundo, hasta los más inteligentes y famosos caen del pedestal del ejemplo por sus erradas decisiones. No sé tu edad, pero de algo sí estoy seguro: como Timoteo, estás llamado a ser un ejemplo. Seguramente, pensarás que la lista de comportamientos es inmensa e incumplióle. Dependiendo de Dios, puedes ser un referente integral: en conducta, palabra, espíritu, amor, fe y pureza.
Como Diógenes -antiguo filósofo griego que recorría Atenas durante el día con un farol encendido, buscando hombres honestos-, la sociedad está ávida de ejemplos. Los hollywoodenses ídolos de barro distan mucho de serlo; así como músicos famosos, encerrados en el infierno de las drogas y el alcohol. Ni qué hablar de multimillonarios deportistas, frecuentemente envueltos en escándalos faranduleros.
Hoy puede ser un día histórico. Sé puro y cándido. Sé leal y coherente. Fischer era adolescente cuando obtuvo su primer gran logro. Tú también puedes conseguirlo, en esta guerra entre el bien y el mal en la que estás inmerso. El ajedrez, después de todo, es solo una batalla entre dos bandos imaginarios.
“Si los jóvenes buscan a Cristo, él hará que sus esfuerzos sean eficaces” (Elena de White, Mensajes para los jóvenes, p. 17). PA
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Tempus Fugit
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
¿Cuando nos lavamos la cara en la mañana, ¿qué es lo más importante? ¿El agua o el grifo?” Esta simple pregunta es formulada por el diseñador, filósofo y periodista John Thackara, quien propone pensar en las necesidades antes que en las innovaciones, y en el valor social antes que en la novedad tecnológica.
Es posible extender la pregunta del agua y la canilla a todos los ámbitos de nuestra existencia. Las preguntas podrían continuar: ¿Necesitamos ser presa fácil de la fiebre de consumismo y materialismo que rige la sociedad? ¿Atendemos nuestras necesidades básicas o somos esclavos de nuestros deseos? ¿Vivimos la vida que elegimos o solo la que se nos induce a vivir?
¿Qué ocurriría si lleváramos los planteos de Thackara a nuestra espiritualidad? ¿Transitamos nuestra experiencia con Dios camuflados entre una selva de liturgias vacías y oraciones repetidas? ¿Asistimos a la iglesia como mera formalidad que cumplir, sin experimentar nunca un verdadero reavivamiento espiritual?
El 9 de enero de 2007 fue un día histórico. En California, Steve Jobs (director ejecutivo de Apple) lanzó el iPhone, el teléfono inteligente que cambiaría la vida de los usuarios permanentemente. Desde entonces, el teléfono tuvo actualizaciones y novedades, que mantienen pendiente a gran parte de la humanidad, sumergida plenamente en el consumismo.
¿Qué hacemos con nuestra vida? “Tempus fugit” [el tiempo huye], decían los antiguos romanos. Sí, el tiempo corre, unidireccional e irreversiblemente; y también dinero. Frecuentemente, nos quejamos por la falta de ambos. Pero ¿de qué modo invertimos el tiempo y el dinero que tenemos?
En el Sermón del Monte, Jesús nos aconsejó buscar primero el Reino de Dios. Este mundo rebosa de “reinos” inestables e inciertos. Nada es seguro; todo es relativo. Hoy puede ser un día histórico. Ánclate en la firme Palabra de Dios. Desecha la sobrecargada mochila de cosas prescindibles. Concreta lo básico: una relación creciente, diaria y profunda con Dios.
Lo esencial es Jesús, el Agua de vida (Juan 4:13,14; 7:37). Todo lo demás es grifería.
“Cristo no nos exime de la necesidad de esforzarnos, pero nos enseña que en todo le hemos de dar el primer lugar, el último y el mejor. No debemos ocuparnos en ningún negocio, ni ejercer alguna profesión, ni buscar placer alguno que pueda impedir el desarrollo de su justicia en nuestro carácter y en nuestra vida” (Elena de White, El discurso maestro de Jesucristo, p. 92). PA
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Una batalla perdida
“Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres,y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; por lo cual el corazón del pueblo desfalleció y vino a ser como agua” (Josué 7:5).
Si hay algo que sé con exacta certeza es que Cuidad del Cabo es uno de los lugares más lindos del mundo. Basta recorrer el bellísimo complejo de Waterfront, que parece custodiado por la imponente, y casi omnipresente en el paisaje de toda la ciudad, Table Mountain [Montaña de la Mesa], una de las nuevas siete maravillas naturales del planeta. ¿Y qué decir de Kirstenbosch, el agradable jardín botánico, de exuberante vegetación, que cuenta con inmensa variedad de flores y árboles (entre ellos, el famoso baobab)?
Pero, más allá de estos lugares, me impresionó el famoso Castillo de Buena Esperanza (de 1679), que destaca por su forma pentagonal. Ni la lluvia impidió que, un viernes de julio, me empapara de la rica historia del lugar. Luego de varias confrontaciones bélicas, acuerdos y vaivenes, un 10 de enero de 1806, en la Batalla de Blaauwberg, los neerlandeses se rindieron ante los británicos y perdieron el territorio.
Imagina la decepcionante tristeza en Israel luego de perder en Hai. Israel no se reconocía como perdedor. Luego del cinematográfico escape de Egipto, la milagrosa supervivencia en el desierto del Sinaí, el heroico cruce del Jordán y el rutilante triunfo en Jericó, estaban llenos de confianza propia.
Como Pedro cuando caminó sobre el embravecido Mar de Galilea, dejaron de posar su mirada en Jesús; y como Pedro, se hundieron. Aquel en el frío y peligroso mar; estos, en el árido y sangriento campo de batalla. Incluso el consagrado y fiel Josué planificó la conquista de Hai sin solicitar el consejo divino.
Otro hecho más complicó el ya sombrío panorama. Desobedeciendo el mandato del Cielo, Acán tomó un botín de Jericó y lo guardó para sí. A veces, las grandes victorias son germen de futuros fracasos. En el capítulo 7 de Josué, como en toda la Escritura, Dios es claro; él no puede bendecir el pecado. El desenlace fue fatal para Acán (fue descubierto y apedreado); y la conclusión gloriosa, para Israel (fueron nuevamente a pelear contra Hai y ganaron).
Hoy puede ser un día histórico. Revisa tu vida. Obedece el consejo divino. Recuerda: un pecado acariciado y cultivado cierra la puerta a cualquier posibilidad de éxito y prosperidad espirituales. “Cuando la iglesia se encuentra en dificultades, cuando existen frialdad y decadencia espiritual, y se da lugar a que triunfen los enemigos de Dios, traten entonces sus miembros de averiguar si hay o no un Acán en el campamento, en vez de cruzarse de brazos y lamentarse de su triste situación” (Elena de White, Patriarcas y profetas, p. 472). PA
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Un día para la paz
‘Apártate del mal, y haz el bien. Busca la paz, y síguela” (Salmo 34:14).
Ayer hablábamos de una guerra y hoy comentaremos sobre la paz. A veces, la vida es así. Dos onces de enero tuvieron que ver con la paz entre diferentes naciones del mundo. En 1947, Turquía y Jordania firmaron un pacto de amistad, y en 1954 se celebraron las primeras reuniones entre soviéticos y estadounidenses, sobre la prohibición de armas atómicas.
Dirás que, más allá de todos estos acuerdos y reuniones, el mundo continúa siendo un polvorín. Como decía Mafalda (la niña reflexiva de la historieta del dibujante argentino Quino), cada vez que se hace un llamado a la paz “da ocupado”.
Desde Génesis 14, las guerras son una realidad; cronológicamente, lo son desde Apocalipsis 12. Basta recorrer la historia de reinos y naciones para ver evidencias de que, tristemente, la trama humana está salpicada de sangre.
No obstante, existe la paz. En castellano, la palabra proviene del latín pax, relacionado con el verbo pacisci, “acordar” o “hacer un trato”. Así, luego de una conquista, los romanos establecían acuerdos con otros pueblos, mediante un pacto o un pago de tributos.
Este mundo pecaminoso muestra la imposibilidad de establecer la paz entre los países. Pero, la Biblia dice que podemos obtener la paz en Dios. ¿Cómo lograrlo?
– Apártate del mal: Este primer consejo está en nuestro versículo de hoy.
– Obedece su Ley: “Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo” (Sal. 119:165).
– Piensa en Dios y en las cosas celestiales: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado” (Isa. 26:3).
– Recíbela como un don de Dios: “Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo” (Juan 14:27, DHH).
– Confía en Jesús: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).
– No te afanes por las cosas de este mundo: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Fil. 4:6,7).
Hoy puede ser un día histórico. Sigue estos consejos. Construye la paz. Busca sosiego. Adhiere a la concordia. Vive sin ansiedades. “La paz interior y una conciencia libre de ofensas a Dios despertará y vigorizará el intelecto como el rocío que cae sobre las tiernas plantas” (Elena de White, Mente, carácter y personalidad, t. 2, p. 695). PA
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
¿Cuantos Hermanos tienes?
“Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre” (Génesis 25:24).
Me habría gustado tener un hermano. Los momentos de unión, las complicidades, los juegos juntos, las aventuras y, por qué no, hasta las peleas conforman ese paquete maravilloso y en forma de tesoro que son los hermanos.
Si, como yo, eres hijo único, seguramente me entenderás. Ahora, si tienes uno o más hermanos, tal vez envidies mi situación, razonando: “¡No sabes de lo que estás hablando… Ojalá yo no tuviera hermanos!”
El 12 de enero de 1988 fue un día histórico. En Michigan, Estados Unidos, nacieron los primeros quintillizos de probeta, o fecundación ¡n vitro, del mundo (el término ¡n vitro viene del latín y significa “en cristal”, y se refiere al método por el cual la fecundación de los ovocitos por los espermatozoides se realiza fuera del cuerpo de la madre). ¡Cinco hermanos mellizos! ¡Todos juntos!
La Biblia varias veces hace referencia a mellizos. Génesis 38:27 al 30 relata la complicada llegada al mundo de Fares y Zara; no solo por el difícil nacimiento, sino por el contexto: Tamar, su madre, había sido esposa de dos de los hijos de Judá, quienes murieron sin darle descendencia. Luego de una rebuscada estrategia, Tamar logra quedar embarazada de Judá y nacen los mellizos. Fares, que significa “Brecha” o “Rotura”, integra la genealogía de Jesús.
Génesis 25:19 al 26 relata el nacimiento de los mellizos más famosos de la Biblia: Jacob y Esaú. Noten que siempre que los nombramos ponemos primero a “El suplantador” y luego a “El colorado”. El engaño de Rebeca -querer colocar al mellizo menor en primer lugar- llega hasta hoy. Verdaderamente, deberíamos decir Esaú y Jacob, aun cuando Esaú desechó su primogenitura y la cambió por un plato de lentejas. Es decir, privilegió el placer de hoy (frágil, instantáneo y pasajero) por sobre la verdadera felicidad (sólida, estable y duradera).
Consumado el fraude, Jacob huye; y Rebeca nunca más ve a su amado hijo. Veinte años más tarde (y luego de atravesar múltiples experiencias), Jacob vuelve a su tierra y se reconcilia con Esaú. Pero, este es un nuevo Jacob; ha cambiado. Y no solo externamente. Cambió su nombre y su carácter: ahora se llama Israel.
Hoy puede ser un día histórico. Tal vez estés, con razón, distanciado de tu hermano o tu amigo. Quizá lo engañaste, o has sido tú víctima de engaño. Probablemente ya pasaron muchos años. Busca a Dios. Repara brechas. Haz la “segunda milla”. Fomenta el perdón y la reconciliación.
“La unión y el amor entre hermanos deben ser cimentados y hechos eternos por el amor de Jesús” (Elena de White, Consejos para la iglesia, p. 436). PA
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Cristianos a la deriva
“Y siendo arrebatada la nave, y no pudiendo poner proa al viento, nos abandonamos a él y nos dejamos llevar” (Hechos 27:15).
“Era el viernes 13 de enero de 2012. El reloj marcaba las 21:45. Era una noche especial; codos la habían estado esperando. Los pasajeros lucían el mejor traje de gala, para dirigirse a la gran cena show de la travesía. Luego de recibir el sábado, mis padres y yo nos disponíamos a dormir, convencidos de que no asistiríamos a cal fiesta porque ya estábamos dentro de las horas sagradas. En ese momento, ocurrió una tragedia, que luego fue conocida en el mundo entero”.
Así se expresa Diana Miled Paredes, joven adventista de 21 años, de la Rep. del Perú, sobreviviente del naufragio del crucero Costa Concordia, ocurrido frente a la Isla de Ciglio, en el Mar Tirreno, en las costas de Italia. La catástrofe dejó alrededor de treinta muertos.
“Sí, yo sobreviví al crucero Costa Concordia. Cuando sentimos el primer movimiento fuerte del barco, cada uno de nosotros guardó las pertenencias de más valor (entre ellas, una Biblia), y los tres juntos salimos de la habitación donde nos encontrábamos. Mientras esperábamos el momento de la evacuación, fuimos como empujados por la gente y caímos al Mar Mediterráneo. El agua estaba realmente fría. Allí, nadamos con todas nuestras fuerzas para salvar nuestras vidas”, añadió.
Como Diana, San Pablo naufragó en el Mediterráneo. En Hechos 27, Lucas relata esta singular historia. Desoyendo los consejos de Pablo, el capitán y el dueño de la nave decidieron continuar el viaje pese a la tormenta. El versículo 13 dice que sopló una brisa benigna y, entonces, levantaron el ancla. Luego, un fuerte viento huracanado azotó el navio y fue imposible enderezarlo. Quedaron “a la deriva”, combatidos por una “furiosa tempestad” (vers. 17,18).
Nuestra vida puede ser como ese barco. Podemos pensar que los consejos de la Biblia son anticuados y no aplicables ahora. Los momentáneos atisbos de felicidad parecen indicarnos que todo estará bien. Y levantamos el ancla. Nos abandonamos. Descuidamos el estudio de la Biblia y la oración. Pero, el enemigo no descansa. Oteamos el horizonte y vislumbramos tormentosas preocupaciones.
Como el barco de Hechos, no podemos enderezar nuestra vida. Nos dejamos llevar y quedamos a la deriva. Así, nunca llegaremos a buen puerto.
Hoy puede ser un día histórico. Ciméntate en Jesús. No te dejes llevar por las modernas olas del secularismo ni los populares vientos de cambios.
“No es cosa fácil obtener el inestimable tesoro de la vida eterna. Nadie puede hacer esto e ir a la deriva con la corriente del mundo […] El que quiere vencer tiene que afirmarse en Cristo” (Elena de White, La educación cristiana, p. 122).
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
El otro maradona
“En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35).
Conocemos a un Maradona; es mundialmente célebre. Y bien ganada tiene esa fama y popularidad, debido a su extraordinario talento para jugar al fútbol. Indudablemente, dentro de una cancha, Diego fue el mejor de los tiempos. No obstante, también es lamentablemente destacado por sus problemas extra deportivos.
Hoy quiero presentarte a otro Maradona. No posee tanta notoriedad, premios ni honores: Esteban Laureano Maradona. Nació un 4 de julio de 1885 en Esperanza, provincia de Santa Fe, Rep. Argentina; y murió un día como hoy, 14 de enero, de 1995. Pareciera un guiño del destino: alguien que nace en Esperanza dedica su vida a esparcir esperanza entre aquellos que, aparentemente, la perdieron.
Este médico rural, naturalista, escritor y filántropo, con modestia y abnegación, pasó cincuenta años de su vida en Estanislao del Campo, una remota localidad de la provincia de Formosa, en el norte de la Rep. Argentina. Su vida fue un ejemplo de bondad, altruismo, solidaridad y ayuda a las comunidades indígenas en lo económico, social y cultural.
Todo empezó el 9 de julio de 1935. El médico, de cuarenta años, viajaba en tren hacia Tucumán a visitar a su hermano. La vieja locomotora tuvo un desperfecto técnico y se detuvo en la localidad de Estanislao del Campo, para realizar un transbordo de pasajeros. Cerca, en medio del monte, una parturienta se debatía entre la vida y la muerte. Y allí fue Maradona, ante el desesperado pedido de un empleado ferroviario. Cuando regresó a la estación, el nuevo tren no lo había esperado. Encontró, en cambio, una multitud de enfermos pidiendo que los atendiera. Y ya no pudo irse.
Un poeta local le escribió este poema: Sea quichua, toba u ona, la tribu no importa mucho: La caridad llegó al indio, por manos de Maradona.
Hoy puede ser un día histórico. Piensa en el prójimo. Despójate de ti mismo. Sé solidario. Busca ayudar, ya sea de manera individual o mediante alguna fundación de beneficencia.
“Muchos piensan que sería un gran privilegio visitar el escenario de la vida de Cristo en la tierra […] Pero no necesitamos ir a Nazaret, Capernaúm y Betania para andar en las pisadas de Jesús. Hallaremos sus huellas al lado del lecho del enfermo, en los tugurios de los pobres, en las atestadas callejuelas de la gran ciudad y en todo lugar donde haya corazones humanos que necesiten consuelo. Al hacer como Jesús hizo cuando estaba en la tierra, andaremos en sus pisadas” (Elena de White, El ministerio de la bondad, pp. 122,123).
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
El dia que no vi la piedra rosetta
“Sécase la hierba, marchítase la flor; más la palabra del Dios nuestro permanece para siempre” (Isaías 40:8).
Era un domingo radiante, diáfano. Ese 13 de mayo de 2012 fue inolvidable. Por la mañana, llegamos a Londres con un grupo de amigos y, pasado el mediodía, empezamos a recorrer la bellísima ciudad. El plan número uno de esa espléndida jornada era recorrer el Museo Británico. Este sitio tiene dos características que lo hacen especial: primero, conserva muchísimos tesoros antiguos (entre ellos, la famosa piedra Rosetta que se exhibe allí desde 1802): y segundo, algunos días la entrada es gratuita.
Casi sin pensarlo, se nos pasó la tarde caminando por Oxford Street. Las banderas de la Unión Jack que cruzaban la acera, los famosos colectivos rojos de dos pisos, los rostros cosmopolitas con los que me cruzaba y las interesantísimas ofertas de las tiendas comerciales me distrajeron por completo. De repente, noté con apremio que faltaban solo pocos minutos para las 17:00, la hora de cierre del Museo Británico. Lo de la puntualidad inglesa es verdad. Llegué tarde. No me dejaron entrar, más allá de mis estériles argumentos.
Al estudiar su historia, descubrimos que este distinguido sitio cultural abrió sus puertas al público el 15 de enero de 1759. Sin embargo, el 13 de mayo las cerró para mí.
¿Por qué es tan importante la piedra Rosetta? Porque es un fragmento de una antigua estela egipcia con la inscripción de un decreto publicado en Menfis, en 196 a.C. por el faraón Ptolomeo V. El texto aparece en tres lenguas: en jeroglíficos egipcios, en escritura demótica y en griego antiguo. Como presenta, básicamente, el mismo contenido en las tres inscripciones, esta piedra facilitó la clave para entender los jeroglíficos egipcios.
La piedra fue descubierta en 1799 por el soldado Pierre-Frangois Bouchard, y descifrada por Jean-Franqois Champollion, un filólogo francés considerado el padre de la Egiptología. Él dedicó su vida, literalmente, al estudio del antiguo Egipto. El exceso de trabajo, sea en la búsqueda arqueológica o en la traducción, lo condujo a la muerte en 1832. Sufría de diabetes, tisis, gota y parálisis, y tenía enfermos el hígado y un riñón. Un ataque al corazón acabó con su vida. Tenía 41 años. “Soy adicto a Egipto; Egipto lo es todo para mí”, decía de sí mismo.
Hoy pude ser un día histórico. Ten esa sana pasión por la lectura de la Biblia como tenía Champollion por la Egiptología. Es gratis. No te distraigas con las pasajeras cosas que suele ofrecerte la vida posmoderna y pueden llevarte a perder esta oportunidad.
“Tened vuestra Biblia a mano. Leedla cuando tengáis oportunidad; fijad los textos en vuestra memoria. Aun al ir por la calle podéis leer un pasaje y meditar en él hasta que se grabe en la mente” (Elena de White, El camino a Cristo, p. 255).
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Juan y Jacobo, los terribles
“Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois” (Lucas 9:54,55).
El fue el primero de los grandes príncipes rusos en hacerse llamar oficialmente “zar de todas las Rusias”. Así, Iván el Terrible se proclamó zar el 16 de enero de 1547.
Con el objetivo de exaltar el nacionalismo ruso, fortaleció su poder interior, creando su propio cuerpo armado de defensa y robusteciendo el ejército. Luego, expandió su poder exterior con las conquistas de Kazán, Astrakán y el valle del Volga. También dispuso expandir Rusia hasta Siberia y procuró que el país contara con una salida al Mar Báltico. Sus ansias de poder y expansión no conocían límites.
Tampoco Juan y Jacobo los conocían. Siempre invasivos y manipuladores, buscaban por todos los medios acomodarse en el supuesto y próximo reinado de Jesús. No obstante, creo que el hecho de los versículos de hoy supera todo lo imaginable. Estamos hablando de personas religiosas (seguidores de Jesús) que, con motivaciones buenas (predicar el evangelio), querían realizar un acto religioso (orar) para ¡que Dios enviara fuego del cielo y consumiera a quienes no querían recibir a Jesús!
Dios es un Dios de libertad, y nosotros debemos ser cuidadosos para no tener una irracional pasión religiosa que desborde el amor de nuestro Padre celestial.
Con el tiempo, Dios moldeó a estos hombres. Juan fue el discípulo del amor, escribió un Evangelio, tres epístolas y el Apocalipsis. Jacobo, según Hechos 12:1 y 2, fue uno de los primeros mártires cristianos. El que quería quemar a los samaritanos entregó su vida por causa de Cristo.
Hoy puede ser un día histórico si revisas tu carácter y tu forma de ser, si encuentras qué aspectos deben ser modificados y si le pides a Dios que te ayude a cambiarlos.
“No es parte de la misión de Cristo obligar a los hombres a recibirlo. Satanás, y los hombres impulsados por su espíritu son quienes procuran violentar las conciencias. […] No puede haber una evidencia más concluyente de que poseemos el espíritu de Satanás que el deseo de dañar y destruir a los que no aprecian nuestro trabajo u obran contrariamente a nuestras ideas. […] Nada puede ser más ofensivo para Dios que el hecho de que los hombres, por fanatismo religioso, ocasionen sufrimientos a quienes son adquisición de la sangre del Salvador” (Elena de White, El Deseado de todas las gentes, pp. 451,452).
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Una buena idea
“Con Dios está la sabiduría y el poder; suyo es el consejo y la inteligencia” (Job 12:13).
En la búsqueda por su vocación, fue marinero, albañil, tornero, carpintero y aprendiz en una imprenta. Además, trabajó en la fábrica de velas y de jabones que tenía su padre. ¿Te parece mucho? No te apresures. Hay más. Cuando tenía 15 años, publicó en un diario sus primeras obras. ¿Seguimos? A los 25, participó en la fundación de la primera biblioteca pública de Filadelfia (EE.UU.). Y a los 46, realizó su invento más famoso: el pararrayos.
El personaje del que hablamos hoy nació en Boston, justamente, un día como hoy de 1706. Fue el decimoquinto hijo de sus padres y su nombre fue Benjamín Franklin. Además de todo esto, tuvo una brillante carrera política: fue uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos y firmante en la Declaración de la Independencia de ese país.
Podrás decir que Franklin no es un ejemplo para imitar debido a su pensamiento político, a su adhesión a la masonería y a su vida sexual (tuvo un hijo extramatrimonial). Y tal vez tengas razón. No lo estoy presentando como un referente para tu vida como sí lo pueden ser José o Daniel. Sí destaco su creatividad, su búsqueda incesante, su capacidad de inventar y reinventarse, su deseo constante de superación.
Dudo que las haya cumplido a todas en su vida, pero dicen sus biógrafos que, a los 20 años, Franklin adoptó una lista de 13 virtudes con las que regirse. Marcando algunas diferencias, bien podríamos adoptar la mayoría: templanza (no comas hasta el hastío); silencio (evita las conversaciones insignificantes); orden (las cosas en su sitio y los asuntos en su momento); determinación (resuelve realizar lo que deberías hacer); frugalidad (no desperdicies nada); diligencia (no pierdas el tiempo) sinceridad (no uses engaños que puedan lastimar); justicia (no lastimes a nadie con injurias); moderación (evita los extremos); limpieza (no toleres la falta de ella en el cuerpo, el vestido o la habitación); tranquilidad (no te molestes por nimiedades); castidad (no cedas a la debilidad sexual); humildad (imita a Jesús y a Sócrates).
Hoy puede ser un día histórico. Revisa tus talentos. Pon manos a la obra.
“Cada ser humano, creado a la imagen de Dios, está dotado de una facultad semejante a la del Creador: la individualidad, la facultad de pensar y hacer… La obra de la verdadera educación consiste en desarrollar esta facultad, en educar a los jóvenes para que sean pensadores y no meros reflectores de los pensamientos de otros hombres” (Elena de White, La educación, pág. 17). PA
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
El fin de la enciclopedia
“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos” (Oseas 4:6).
¡Pum! De repente, todo de apagó. Quienes el 18 de enero de 2012 entraron a la página de Wikipedia en inglés encontraron solamente una pantalla negra con esta leyenda: “Imagina un mundo sin conocimiento libre”
¿Acaso la página de esta enciclopedia libre había sido hackeada? ¿Sufrió algún ataque por parte de un grupo de terroristas informáticos? Nada de eso. El apagón fue producido por la misma página como una medida de protesta contra la ley SOPA (Stop Online Piracy Act [Acta de cese a la piratería en línea]), un proyecto presentado en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos el 26 de octubre de 2011.
Quienes presentan la ley aducen que protegería el mercado de la propiedad intelectual y su correspondiente industria. Por su parte, los opositores afirman que la legislación propuesta amenaza la libertad de expresión y las innovaciones ya que capacita a la justicia a bloquear el acceso a los conocimientos.
Desde entonces, se han levantado muchas banderas de cada una de estas dos posturas. Mientras estos temas se siguen debatiendo en la sociedad, nosotros tenemos una inmensa ventaja: libre, sin restricciones de tipo alguno y sin ningún obstáculo excepto nuestra voluntad, podemos acceder a los maravillosos 66 libros de la Biblia.
Durante muchos siglos, Satanás y sus agentes se encargaron de perseguir no solo a los cristianos fieles, sino los ejemplares de la Biblia que, como testigos silenciosos, realizaban el constante y exitoso trabajo de mostrar la verdad a quienes estaban en tinieblas. Así, las Sagradas Escrituras fueron rastreadas, destruidas, quemadas y hasta humilladas públicamente.
En la actualidad, podemos acceder a la Biblia en varias versiones, formatos e idiomas. Nadie tiene excusas para no estudiar ni entender las notables enseñanzas que emanan de sus páginas. Ella te revelará los mayores misterios del universo y te dará paz en medio de tus problemas.
Hoy puede ser un día histórico. Abre tu Biblia. Lee. Estudia. Accede al conocimiento que te hará salvo.
“Lo que se edifique sobre la autoridad de los hombres será derribado; mas lo que se edifique sobre la roca inamovible de la Palabra de Dios, permanecerá para siempre” (Elena de White, El conflicto de los siglos, p. 289). PA
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Recordando el futuro
“Aplastará por completo a esos reinos y permanecerá para siempre” (Daniel 7 7:44, NTV).
Aunque parezca un oxímoron (busca el término en el diccionario, si no conoces su significado), esta es una efemérides hacia delante. El 19 de enero de 2038, se dará lo que los expertos en Informática plantearon como “el problema del año 2038” (conocido también por el numerónimo Y2K38), que podría causar que una buena parte del software que usan no solo las computadoras, sino además otros dispositivos, falle ese año. Se trata de algo relacionado con la manera en que el software computa el tiempo. Al llegar al 19 de enero de 2038, el cómputo volvería automáticamente al 1° de enero de 1970, lo que causaría toda una serie de trastornos.
Esta no es la primera vez en que se augura una catástrofe basada sobre una falla en las computadoras. Ya en el año 2000 se esperaba tal cosa aunque, finalmente, las previsiones tomadas hicieron que no pasara a mayores. Lo que preocupa a los expertos es que el ser humano depende cada vez más de las computadoras. Con todos sus beneficios y adelantos, se han instalado en cada área de trabajo e invadieron también el hogar. Las “casas inteligentes” ya no son solo un sueño. Son plataformas que permiten a los objetos de la casa (puertas, cerraduras, bombillas, incluso sistemas de regado) comunicarse entre sí y dar prioridad a sus necesidades.
Hasta tal punto las computadoras forman parte de nuestra vida, que podríamos llegar a pensar que la vida pasa por ellas. Como escuché decir alguna vez “Si no estás en Google, no existes”. Y si bien Google puede ser una buena herramienta para buscar información instantáneamente, nunca puede traer sabiduría. Lo mismo sucede con las redes sociales. Sí bien pueden ser una herramienta para conectar a las personas, nunca suplantarán la interacción cara a cara. De hecho, la adicción a las computadoras y a las redes sociales genera aislamiento, baja autoestima e, incluso, depresión.
Así como la Biblia afirma que la historia de este mundo no terminará por causa de una falla informática, sino por la irrupción sobrenatural de la segunda venida de Cristo, la plenitud de una vida renovada por Dios y enriquecida por la interacción con nuestros seres amados también pasa fuera de Google, Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat o cualquier otra red social. Y así como estas nunca pueden suplantar la real interacción con nuestros seres queridos, no existe una aplicación específica para conectarnos virtualmente con Dios.
Hoy, te invito a utilizar los dos verdaderos canales de comunicación con Dios: la oración y el estudio de la Biblia, para cultivar la única relación genuina que puede traer paz y felicidad a tu vida. MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
El día de los presidentes
“Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor” (Ezequiel 28:17).
El 20 de enero bien podría denominarse el “Día de los Presidentes” de Estados Unidos. Un día como hoy juraban en su cargo presidentes como Dwight D. Einsenhower, John F. Kennedy, Richard Nixon, Ronald Reagan, George Herbert Walker Bush, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. Sí, todos ellos tomaron posesión de su cargo un 20 de enero.
¿Te has preguntado alguna vez qué se siente estar al frente de la nación más poderosa de la Tierra? ¿Cómo se sentiría ser el Comandante en Jefe del ejército no solo más poderoso, sino también con mayor capacidad destructiva? Alguien ha dicho, con justicia, que se conoce verdaderamente el carácter de una persona cuando tiene poder. Muchos venden su alma por un poco de poder. Hay otros que llegan al poder sin transgredir sus principios, pero que terminan corrompidos por el magnetismo que ejerce. Después de todo, no es fácil mantenerse en el poder. En todos los casos, el poder termina transformándose en un fin en sí mismo.
La Biblia presenta el caso de alguien que, si bien tenía una posición de privilegio, aspiró al poder absoluto. Porque esa fue la intención de Lucifer, el primero entre los ángeles, que no se contentó con ser primero entre las criaturas: “En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. […] Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor” (Eze. 28:13,17). Eso lo llevó a desear ocupar el Trono del universo: “Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono […] sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo” (Isa. 14:13). Sí, fue su delirio de poder lo que lo llevó a pecar: “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad” (28:15).
A los jóvenes se nos pide que soñemos en grande; que tengamos aspiraciones elevadas; que seamos cabeza de león, y no cola de ratón. No está mal; pero solo si consideramos esas metáforas como oportunidades de servicio, y no como medios para alcanzar poder y reconocimiento. De acuerdo con Jesús, la grandeza está en el servicio, y no en el poder y el liderazgo en sí mismos. Hoy, pidamos que Dios acomode nuestros planes y proyectos a su ideal de servicio. MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Nadar contra corriente
“No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” (Juan 77:76).
El 27 de enero de 1525, se fundaba el movimiento anabaptista suizo. Los célebres reformadores radicales Conrad Crebel, Félix Manz, Ceorge Blaurock y una docena de otros se bautizaron entre sí en el hogar de la madre de Félix Manz, en Zúrich, Suiza, y quebraron así una tradición de más de mil años de unión entre Iglesia y Estado. Esa es precisamente la diferencia con los reformadores magistrales (de “magistrado”), que fundaron iglesias protestantes oficiales de sus respectivos países: Lutero, en Alemania; Calvino, en Ginebra, Suiza, etc.; y los reformadores “radicales”, que rechazaban la unión entre Iglesia y Estado.
Sin embargo, la diferencia con los demás reformadores no acabó allí. Los radicales, incluidos estos movimientos anabaptistas, llevaron al extremo la reforma teológica, eclesiástica y espiritual; mucho más allá que la propulsada por los magistrales. Aunque no comparto ciertos extremismos que se manifestaron entre sus filas (con ciertos énfasis en la “libertad” del Espíritu Santo), los radicales están entre mis favoritos de esa época histórica.
Lo que más llama mi atención es que este grupo de reformadores se atrevió a ir contra la corriente. No solo se animaron a enfrentarse a la Iglesia Católica -mayoría predominante en la Europa de entonces-, sino también llamaron a reformar el movimiento de reforma, y terminaron siendo una minoría dentro de la minoría. Anabaptistas, menonitas y otros grupos se mantuvieron fieles a lo que ellos consideraban que era la religión bíblica, a pesar de que fueron perseguidos, desplazados y puestos en la hoguera por los mismos reformadores protestantes.
Como cristianos, vamos a contramano del mundo; como adventistas, que seguimos fielmente las enseñanzas bíblicas, muchas veces también somos minoría entre los cristianos. Cuando todo el mundo aprueba una materia en el colegio secundario porque copió la respuesta correcta de un compañero, el verdadero cristiano decide no mentir aun si eso significa sacar una nota menor o, incluso, desaprobar un examen. Cuando muchos estarían felices de encontrar trabajo, el verdadero cristiano decide dejar pasar esa oportunidad si implica transgredir los Mandamientos de Dios: específicamente, el cuarto, en el que Dios pide guardar el sábado.
Sí, nunca ha sido fácil la vida para los verdaderos hijos de Dios. Pero, se nos promete la recompensa de la vida eterna. Y mientras la esperamos, podemos experimentar la paz interior que solo viene cuando tenemos a Cristo y su Palabra en nuestro corazón. Hoy, no temas nadar contra la corriente si crees que el lugar hacia el que te diriges es el cielo.
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
La verdadera libertad
“Inclina tu oído para escucharme y ponme en libertad” (Salmo 77:2, NTV).
Parecía una edición más del Super Bowl (la final del campeonato de la National Football League, principal campeonato profesional de fútbol americano en los Estados Unidos). Pero esa noche del 22 de enero de 1984, uno de los comerciales llamó la atención. Era la publicidad del lanzamiento de la Apple Macintosh, la primera computadora en popularizar el mouse y la Interfaz gráfica. Muy pocos sabían, para ese entonces, que esa computadora personal haría historia de la mano del fundador de Apple, Steve Jobs.
Actualmente, las computadoras y los equipos electrónicos Inteligentes de Apple (¡Pad, ¡Phone, ¡Pod, ¡Watch) son sinónimo de vanguardia, diseño elegante y tecnología de punta. Ante el lanzamiento del nuevo modelo de ¡Phone, miles montan guardia en la entrada de las tiendas para ser los primeros en comprarlo. Steve Jobs, ya fallecido, se ha convertido en un personaje de culto.
En ese primer comercial, titulado “1984”, Apple hacía referencia a la novela de George Orwell, 7984. Muchos piensan que, en esa novela, el autor vaticina una sociedad donde se manipula la Información; y se practica la vigilancia masiva, y la represión política y social. De acuerdo con el comercial de Apple, la nueva computadora personal Macintosh venía a romper la manipulación de la información y la vigilancia masiva, ofreciendo una nueva libertad personal.
Más de treinta años después, estamos en condiciones de evaluar si las computadoras, y Apple en particular, han logrado brindar mayor libertad de información y de acción al individuo. Si bien es cierto que hoy las computadoras ofrecen mayor disponibilidad de información (una avalancha de ella, precisamente), no se percibe una mayor independencia y libertad de pensamiento. Al contrario, la información continúa siendo manipulada, y muchos piensan que las personas se han vuelto esclavas de sus “teléfonos inteligentes” (smartphones), tabletas y otros dispositivos electrónicos. Puedes abordar un bus o un subterráneo en cualquiera de las grandes ciudades del mundo, y ver al 90% de las personas enfrascadas en las pantallas de sus dispositivos, como zombis, muertos vivientes esclavos de la tecnología.
Y es que más acceso a la información no significa, automáticamente, mayor libertad; a decir verdad, la información en sí misma no es la clave de la verdadera libertad. La libertad se encuentra en Cristo, que es el camino, la verdad y la vida. Por eso el apóstol Juan afirmó que solo la verdad personificada en Cristo puede traer libertad absoluta. Por eso, hoy, en lugar de buscar agua en las cisternas vacías de las computadoras y los dispositivos inteligentes, busca la verdadera libertad que hay en Cristo Jesús. Solo esa verdad te hará libre.
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Con el espiritu y con el entendimiento
“Cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento” (1 Corintios 14:15).
En la edición del 23 de enero de 1855 de la Review&Herald [Revista Adventista, en inglés], Jaime White anunciaba que preparaban lo que sería el segundo himnario adventista: Himnos para los que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de jesús. El objetivo era “elegir aquellos que lo ameriten, que expresen la fe y la esperanza de la iglesia, tal como está expuesta en las Escrituras de verdad, y que estén libres de los errores imperantes de esta época”.
Es interesante notar el criterio de selección. Claramente, el foco no era los sentimientos que pudieran generar los himnos, ni lo modernos o novedosos que pudieran ser. Jaime White enfatizó: “Dado que muchos himnos preservan una o más de las ‘fábulas’ populares de estos tiempos, se puede percibir que nuestra tarea de selección es difícil” (Review&Herald, 23 de enero de 1955, p. 165).
Los pioneros adventistas tenían bien en claro que, en la adoración, no solo intervienen los aspectos emocionales y de la voluntad del ser humano, sino también el entendimiento. También percibían el gran poder que tienen los himnos para transmitir conceptos teológicos. Y aun cuando, en medio de la experiencia de canto y adoración, los sentimientos parecieran primar, es tanto o más importante el mensaje que los himnos transmiten por medio de la letra. Por lo tanto, una teología correcta lleva a los sentimientos adecuados. Además, una religión basada en los sentimientos es como una casa edificada sobre la arena.
La tendencia actual en la adoración pareciera ser un énfasis en la experiencia y los sentimientos. Y si bien es claro que no somos seres puramente racionales y que, por lo tanto, no debemos obviar los sentimientos y la experiencia de adoración, hemos perdido de vista la capacidad que tiene la letra para recordarnos el verdadero mensaje bíblico. Incluso más: si bien los himnos, o cánticos, cristo- céntricos tienen su lugar, si nuestra adoración se agota en esta clase de mensajes, nunca pasaremos de la “leche” y nos perderemos el “alimento sólido” espiritual que menciona el apóstol Pablo en Hebreos 4:11 al 14.
Por otro lado, hay himnos de esos primeros himnarios adventistas que todavía siguen emocionándonos, e inspirando a una alabanza vibrante y alegre. Muchos de ellos continúan como clásicos adventistas que hasta los más jóvenes disfrutan.
Por eso, es clave que hoy te preguntes cómo es tu experiencia de adoración. ¿Es árida y formalista? ¿O estás en el otro extremo, del éxtasis sin contenido? Hoy, busca el equilibrio de adorar con el espíritu, pero también con el entendimiento
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Enemigo vencido
“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él” (Apocalipsis 12:9).
El 24 de enero de 1972, Shoichi Yokoi, sargento del Ejército Imperial Japonés, fue descubierto en la jungla de Cuam, donde se había escondido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, casi 28 años después de que los estadounidenses recuperan el control de la isla en 1944. Cuando las fuerzas estadounidenses capturaron la isla en la Batalla de Guam, Yokoi logró escapar y esconderse, con otros diez soldados. Siete de ellos finalmente se fueron y tres permanecieron allí. Solo Yokoi sobrevivió.
Dos pescadores lo descubrieron el 24 de enero de 1972. Pensó que su vida peligraba e intentó atacarlos, pero finalmente pudieron reducirlo. De Guam, fue repatriado al Japón. “Con mucha vergüenza, pero regresé”, fueron sus primeras palabras a su regreso. Aunque pasó 28 años en aquella cueva, desde 1952 sabía que la Segunda Guerra Mundial había finalizado. ¿Por qué siguió escondido, entonces? Explicó: “A los soldados japoneses se nos enseña que es preferible morir a la desgracia de ser capturado vivo”
Como Yokoi, Satanás sabe que la guerra ya está perdida: en la cruz, Cristo ganó una batalla y también, la guerra. Pero, el enemigo de Dios es demasiado orgulloso para admitir sus errores; su ego le impide reconocer su derrota. Como Yokoi, es un enemigo vencido, pero no rendido.
Al igual que Yokoi, Satanás quedará condenado al aislamiento y la soledad (Apoc. 20:1-3). Después de la segunda venida de Cristo, será “encadenado” y condenado a vivir en este mundo, ya sin habitantes. No podrá poner en juego sus arteros engaños. No habrá ser humano para arrastrar al abismo. Solo él y sus secuaces, en un mundo frío, de tinieblas y oscuridad. Y ni así, después de ese período que pudo ser de meditación y recapacitación, reconocerá su error y se arrepentirá. Con los impíos de todas las edades, lanzará su último ataque contra la SantaJeru- salén, la ciudad de Dios. Pero su final será en fuego y azufre (Apoc. 20:7-10).
Ahora la guerra se vuelve personal. Supongo que ya decidiste ponerte de parte del bando ganador, en el ejército de Cristo. Sin embargo, tenemos el dilema diario de reconocer si estamos esforzándonos en el bando correcto y si nuestras energías están destinadas al avance del Reino de los cielos. Hoy, decide que todos tus pensamientos, palabras y acciones estén del lado correcto.
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Fracasar mil veces y mil veces volver a intentarlo
“Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto” (Génesis 41:44).
Ese 25 de enero de 1989, Michael “Air” Jordán alcanzaba la marca de diez mil anotaciones en su quinta temporada. Jordán fue uno de los mejores jugadores de la NBA, y el mejor anotador de la historia. Considerado como el mejor jugador de básquetbol de todos los tiempos, se destacó por su rapidez, elegancia e inteligencia.
Aunque poseía grandes dotes naturales para los deportes, “Air” Jordán era fanático del trabajo duro. Afirmó: “Siempre he creído que si trabajas, los resultados vendrán solos. No hago las cosas a medias porque sé que, si lo hago, entonces solo puedo esperar resultados a medias”. Estaba convencido de que para alcanzar un sueño, debes intentarlo: “Algunas personas quieren que algo ocurra, otras sueñan con que algo pasará; otras, hacen que suceda”.
No era triunfalista y reconoció que, para alcanzar el éxito, el camino está plagado de fracasos e intentos fallidos. “He fallado más de nueve mil tiros en mi carrera. He perdido casi trescientos partidos. Veintiséis veces han confiado en mí para tomar el tiro que ganaba el partido, y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida, y es por eso que tengo éxito”.
En la Biblia, tenemos el ejemplo de grandes hombres de fe que, a pesar de “fracasar” una y otra vez, prosiguieron sin claudicar en sus convicciones. Por ejemplo, José. Por mantenerse firme en sus convicciones pasó, repentinamente, de ser el niño minado de la casa a convertirse en esclavo en tierra extraña. Y cuando todo parecía favorable en casa de su amo Potifar, todo se derrumbó cuando la mujer de este, despechada, no pudo hacerlo transgredir sus principios morales.
En un oscuro calabozo de Egipto, lejos de su tierra y sin conocidos, podría haber abandonado sus principios; después de todo, gracias a sus convicciones estaba donde estaba. Sin embargo, decidió intentarlo nuevamente. El director de la prisión notó su conducta intachable y le confió responsabilidades que ningún otro preso podría llevar. Después de fracasar, perder, sufrir, y trabajar y trabajar, llegó el éxito: pasó a ser el segundo del imperio más poderoso de la Tierra. Pero no se la creyó. Reconoció que era Dios quien lo había puesto allí; y hasta el fin de sus días decidió depositar su confianza en el Todopoderoso.
Probablemente, estés cansado de intentarlo una y otra vez. Quizá te hayas levantado con ganas de tirar todo por la borda. Pero, no olvides a José. Decide seguir confiando en Dios y seguir intentándolo. Dios, a su tiempo y a su manera, responderá
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Más valioso que el diamante
“Mas ¿dónde se hallará la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia?” “El oro no se le igualará, ni el diamante” (Job 28:12,17).
En el oscuro ambiente de una mina de Sudáfrica, Frederick Wells no podía creer lo que acababa de encontrar. A primera vista, le pareció un trozo de vidrio que algún bromista había dejado allí para confundirlo. Mirándolo mejor, comprendió que ese 26 de enero de 1905 había encontrado el diamante en bruto más grande del mundo. Claro, todavía no conocía los detalles, pero sabía que había encontrado algo GRANDE. Wells era jefe de la Premier Diamond Mining Company, de Cullinan, a 40 kilómetros al este de Pretoria, Sudáfrica. El diamante pesó más de 3.000 quilates (600 gramos), y fue nombrado en honor a Sir Thomas Cullinan, propietario de esa mina de diamantes. También es conocido como Estrella del Sur, nombre tomado de la novela homónima de Julio Verne.
Este diamante en bruto fue obsequiado al rey Eduardo Vil en su cumpleaños, quien ordenó tallarlo en 1906. Se obtuvieron un total de 150 piedras tallas, algunas de las cuales terminaron en el Cetro de la Cruz y la Corona del Estado Imperial Británico.
Visitando el Museo Smithsonian de Ciencias Naturales, tuve la oportunidad de contemplar varias piedras preciosas. Quedé prendado de su belleza; el modo en que reflejan y refractan la luz y los colores vivos, que ningún otro material es capaz de reproducir. Sin embargo, la Biblia nos dice que la verdadera sabiduría e inteligencia sobrepasan en belleza y valor al más grande y esplendoroso diamante; más que el Cullinan, escogido para ser colocado en la corona británica.
La dificultad para encontrar la sabiduría y la inteligencia pareciera tan rara como los grandes diamantes. Job afirma: “¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría? ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia? Porque encubierta está a los ojos de todo viviente, y a toda ave del cielo es oculta” (Job 28:20, 21). Pareciera que nadie puede hallarla, excepto por un detalle: “Dios entiende el camino de ella, y conoce su lugar” (vers. 23). ¡Dios conoce dónde está la verdadera sabiduría y la inteligencia!
Si estas dos virtudes son escasas, no es porque Dios no dijo dónde hallarlas; él ha dejado instrucciones para encontrarlas: “He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia” (vers. 28). Se encuentran tan pocos poseedores de la sabiduría y la inteligencia verdaderas debido a que pocos están dispuestos a pagar el precio de temer al Señor y apartarse del mal.
Hoy, busca con fervor temer a Jehová y apartarte del mal. ¡Pronto verás que tu vida resplandecerá más que un diamante de 3.000 quilates!
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
El fin de toda guerra
“Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra” (Isaías 2:4).
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó (en 2005) designar el 27 de enero, aniversario de la liberación de los campos de exterminio nazis, como el Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, e instó a los Estados miembros a elaborar programas educativos que inculquen a las generaciones futuras las enseñanzas del Holocausto, para prevenir actos de genocidio en el futuro.
El Holocausto fue uno de los hechos más vergonzosos de la humanidad. No es novedad la existencia de psicópatas en la historia, pero fue inadmisible que unos noventa millones de personas prestaran su consentimiento para la denominada “solución final” de la “cuestión judía”: el genocidio de unos seis millones de judíos, gitanos y otros grupos minoritarios. Con razón, el pueblo judío denominó este hecho histórico como Shoá: “La catástrofe”.
El Holocausto es solo una muestra, aunque exacerbada, de lo que el mal y el pecado pueden hacer a la humanidad. Estos hacen que el hombre se vuelva contra el propio hombre e intente desdibujar la imagen de Dios en el prójimo. Y el argumento es el mismo. Así como Satanás, para autoexaltarse, necesitó denigrar a Cristo, la Alemania nazi, para autoexaltarse, enfatizando su condición de arrianismo puro, necesitó rebajar a judíos, gitanos, etc. Esto tomó dimensiones de fenómeno de masa, y terminó en uno de los genocidios más atroces de los que la humanidad haya sido testigo.
Además de la humanidad, como testigo de lo que el pecado puede hacer cuando infecta la creación, otros seres del vasto universo observan este terrible “experimento del mal”; y justamente estas atrocidades los inmunizarán contra un nuevo surgimiento del pecado y del mal. Cuando todo haya pasado, y esta historia terrena sea solo un mal recuerdo en la infinitud de la eternidad, ningún ser creado, empezando por quienes fuimos testigos directos de la pesadilla del pecado, querrá dudar del carácter de Dios y volver a rebelarse contra Aquel que es todo amor, misericordia y justicia.
Nuestro versículo señala el momento en que el Reino mesiánico acabará con la maldad y el odio, y convertirá las armas de guerra en instrumentos de paz y de esperanza. En medio de tanta maldad, odio y belicosidad, recuerda que esto será el recuerdo de una pesadilla, y podremos disfrutar eternamente de la armonía original con que Dios creó este universo
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Capacidad de reivención
“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne” (Ezequiel 36:26).
Conocí poquísimas personas que no hayan jugado con Legos, esos ladrillitos plásticos encastrables para construir desde simples figuras geométricas hasta ciudades enteras en miniatura, o vehículos capaces de trasladar personas. ¿Alguna vez te entretuviste con estos juegos?
Sí, Lego es sinónimo de entretenimiento para niños y adultos. Sin embargo, no siempre fue así. La marca Lego surgió en el taller de Ole Kirk Christiansen, un carpintero pobre de Billund, Dinamarca. Tras la quiebra de su taller de muebles, debió buscar una salida para seguir alimentando a su numerosa familia. Entonces, con el material que aún conservaba, comenzó a fabricar juguetes de madera.
En 1942 sufrió el incendio de su nuevo emprendimiento. En esta nueva crisis, vio una oportunidad y se reinventó nuevamente, comenzando a utilizar una máquina moldeadora de plástico, con la que construyó los primeros prototipos de los ladrillos encastrables Lego tal como los conocemos ahora. El 28 de enero de 1958, su compañía Lego patentó el diseño de los ladrillos encastrables que, finalmente, lo llevaría al éxito y la fama mundiales. Su capacidad de reinventarse llevó a Christiansen de ser un ignoto fabricante de muebles a convertirse en uno de los fabricantes de juguetes mundialmente más famosos.
Afortunadamente, tenemos un Dios a quien le encanta reinventar personas. De un tímido muchacho incapaz de pararse en público, Dios hizo de Moisés un libertador. De una prostituta, hizo de Rahab no solo una valiente heroína, sino también uno de los ancestros del Mesías. De un promiscuo y déspota monarca, en que se había convertido David, hizo un hombre “según su corazón”; y quizá el tipo más perfecto del Mesías.
El mismo patrón vemos en el Nuevo Testamento. De un grupo de rudos pescadores, Dios conformó un grupo comando de la misión que llegó a trastornar al mundo conocido y hacer tambalear al Imperio Romano. A una prostituta, la transformó en una de sus más fieles seguidoras; y a una despreciada mujer sama- ritana, la convirtió en la primera misionera al extranjero.
Lo más importante no es lo que eres ahora, sino aquello en lo que Dios quiere transformarte. No importa cuántos fracasos acumulaste o cuán mediocre crees que eres (o los demás quieran hacerte creer que eres); lo importante es que los recursos de Dios para reinventarte no conocen límites, salvo los que tú desees imponerte. Hoy, permite que Dios te reinvente, pero en el orden adecuado. Él siempre comienza por el corazón.
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Al mejor cazador se le escapa una liebre
“Y movido por el Espíritu, vino al templo” (Lucas 2:27).
Los astrónomos modernos no pueden explicar de qué modo alguien como Galileo, “padre de la astronomía moderna”, pudo haber obviado el hallazgo de algo tan importante como el planeta Neptuno. El descubrimiento de este planeta se adjudica a Johann Gottfried Galle, astrónomo alemán, siguiendo los cálculos e indicaciones de Urbain Le Verrier, el 23 de septiembre de 1846.
La madrugada del 29 de enero de 1613, Galileo registraba en su bitácora científica el extraño movimiento de una “estrella” que había avistado hacía un mes. Sabía mejor que nadie que las estrellas no se mueven y que, en realidad, lo hacen los planetas, que gravitan alrededor del Sol. Por alguna razón incomprensible, Galileo estuvo doscientos años adelantado al descubrimiento real de Neptuno, pero no pudo reconocerlo.
En la Biblia encontramos un caso similar. La presentación de los primogénitos ante el sacerdote estaba destinada, principalmente, a encontrar al Mesías, que vendría como primogénito de una de las madres de Israel. Como siempre, ese día el sacerdote cumplió monótona y mecánicamente sus funciones. Niño tras niño llevaban los padres al Templo, junto con las ofrendas que redimirían al primogénito que, de otra manera, pertenecía al Señor.
Sin saberlo, el primogénito al que todos los demás primogénitos apuntaban desde que se había instaurado esa ceremonia estaba en los brazos del sacerdote. El Mesías en persona, aunque todavía infante, se encontraba ante su presencia. Al igual que Galileo, se suponía que el sacerdote estaba en condiciones de reconocerlo, pero dejó ir a José y a María, con su pequeño, sin siquiera tener un atisbo de comprensión de a quién había recibido (ver Luc. 2:21-24).
El relato bíblico narra que, en esa misma ocasión, un hombre justo y piadoso llamado Simeón se acercó al Templo. Él sí sabía lo que buscaba, porque el mismo Espíritu Santo lo había conducido allí; también le había revelado que conocería al Mesías. Y cuando vio a ese inocente bebé en brazos de María, no dudó: ese era el bebé prometido desde antaño. Ana, la profetisa, también reconoció al Mesías.
Hasta al mejor cazador se le escapa una liebre; pero hay oportunidades que pasan solo una vez. Las oportunidades espirituales requieren ojos ungidos con colirio para reconocerlas. Como Simeón estaba en “sintonía” con el Espíritu Santo, logró reconocer al Mesías. Supuestamente, el sacerdote debería haber tenido ese mismo discernimiento pero, evidentemente, no había cultivado esa relación con el Espíritu. No salgas hoy sin recibir al Espíritu Santo plenamente en tu vida. Sin él, las oportunidades pueden pasar de largo sin que siquiera las percibas…
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Pacificadores
“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo” (Mateo 5:38,39).
Es más que una paradoja que quien abogó toda su vida por el pacifismo, y generó la mayor revolución social y política del siglo XX sin el uso de violencia, haya sido asesinado a manos de un grupo violento ultraderechista. Sí, ese 30 de enero de 1948, Nathuram Codse, hinduísta radical, disparó tres veces al pecho de Mahatma Gandhi.
Gandhi fue un estudiante mediocre durante la enseñanza primaria y media, y posteriormente no sobresalió como abogado en su vida profesional. Sin embargo, su sensibilidad hacia el sufrimiento de los más desprotegidos lo llevó a organizar una resistencia pacífica para defender los derechos de cada ciudadano indio. Mediante sus extensos ayunos y huelgas de hambre, toda la nación se levantó en esta resistencia pacífica.
Es interesante que recibió inspiración del novelista ruso León Tolstoi, quien experimentó una conversión impactante al cristianismo y fue influenciado en el pacifismo por ciertos anabaptistas (precursores de los cuáqueros), en Rusia. Impresionado por el mensaje de respuesta pacífica al mal que se encuentra en los Evangelios, escribió un libro comentando el Sermón del Monte, de Mateo 5 al 7, titulado El reino de Dios está en ustedes. Gandhi lo leyó, e incluso llegó a intercambiar correspondencia con Tolstoi, con el común interés en el pacifismo.
Gandhi se sintió atraído al mensaje del evangelio, pero no pudo conciliar el mensaje de Cristo con aquellos que se decían sus seguidores. Afirmó a cierto cristiano: “Me gusta tu Cristo […] no me gustan tus cristianos. Tus cristianos son tan diferentes de tu Cristo’’. La búsqueda de poder y riquezas, y la violencia utilizada para alcanzarlas por parte de quienes se decían cristianos, hizo que Gandhi rehusara volverse cristiano.
El legado de pacifismo del Sermón del Monte no terminó allí. Años después, un ministro estadounidense, Martin Luther King Jr., estudió la vida de Gandhi y decidió poner en práctica su filosofía en los Estados Unidos. Abogó por los derechos humanos de los negros en ese país, considerados ciudadanos de tercera clase. Martin Luther King Jr. fue precursor del movimiento moderno a favor de los derechos humanos.
Cristo, en el Sermón del Monte, afirmó: “Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” (Mat. 5:9, NVI). Hoy, puedes tener la dicha de ser llamado hijo de Dios al trabajar por la paz. Atrévete a ser uno más en esa línea del legado pacifista del Sermón del Monte
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
No todo lo que brilla es oro
“¡Solo los simplones creen todo lo que se les dice!” (Proverbios 14:75, NTV).
Aunque emprendedor y convencido de su producto, Asa Candler nunca imaginó la proyección de su bebida cuando la registró ese 31 de enero de 1893 bajo el nombre de Coca-Cola. Aunque no fue su invención (John Pemberton la creó originalmente como jarabe medicinal), fue Candler quien la llevó al éxito con su agresiva campaña de marketing.
Hoy, Coca-Cola tiene presencia mundial. Distribuida en más de 200 países, 1.700 millones de personas la consumen diariamente. Hoy es la marca más conocida del planeta: el 94% de la población mundial puede reconocer su logotipo rojo y blanco. Después de “Okay”, es el término más comprendido en el mundo.
La estrategia promocional es asociarla con momentos placenteros, como una comida en familia, la Navidad misma, reuniones familiares o festejos deportivos. Una de sus últimas campañas publicitarias promocionaba: “Coca-Cola: destapa felicidad”; como si una botella de Coca-Cola pudiera ser la llave de la felicidad.
La realidad es otra. Según Niraj Naik, ex farmacéutico del Reino Unido, a los 10 minutos de ingerirla, 10 cucharaditas de azúcar están presentes en nuestro organismo, lo que supera el 100% de la ingesta diaria recomendada. El ácido fosfórico, también contenido en la bebida, impide que vomitemos por causa de tanta azúcar. A los 20 minutos, la presencia de glucosa en sangre aumenta y se estimula la producción de insulina por el páncreas para controlar su nivel, y es trasportada del torrente sanguíneo a los músculos, la grasa y las células hepáticas, para ser almacenada.
Pasados 40 minutos, el cuerpo absorbe la cafeína que contiene. Las pupilas se dilatan y se eleva la presión arterial, como respuesta al aporte de glucosa. Tras 45 minutos, se incrementa la producción de dopamina, neurotransmisor que estimula los centros del placer presentes en el núcleo accumbens del cerebro; lo que es una reacción similar al efecto de algunas drogas.
A los 60 minutos, el ácido fosfórico se une al calcio, el magnesio y el zinc en el sistema digestivo, e impulsa el metabolismo. Esto se agrava por las altas dosis de azúcar y edulcorantes artificiales que, además, incrementan la excreción urinaria de calcio. Entran en funcionamiento las propiedades diuréticas de la cafeína y, a través de la orina, se eliminan calcio, zinc y magnesio, que deberían ir a los huesos, así como electrolitos, sodio y agua. Se puede producir una baja de azúcar, lo que provoca lentitud o irritabilidad, y pérdida de agua y de nutrientes valiosos para el organismo.
Coca-Cola vende felicidad, pero lo que compras es exceso de azúcares y cafeína, mayor presión arterial, riesgo de diabetes, obesidad, y enfermedades del corazón. No compres todo lo que intentan venderte. ¡No todo lo que brilla es oro!
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Oídos Sordos
“Al necio le parece bien lo que emprende, pero el sabio atiende al consejo” (Proverbios 72:75, NVI).
La historia de la NASA y de las misiones espaciales estadounidenses está plagada de accidentes fatales. Hoy recordamos el trágico accidente del trasbordador espacial Columbia, ocurrido el 1“ de febrero de 2003, cuando se desintegró sobre Texas y sobre Luisiana en su reingreso a la atmósfera terrestre y mató a los siete tripulantes.
Los problemas del Columbia no comenzaron en su regreso a Tierra, sino desde su despegue. Durante el lanzamiento, una pieza de aislamiento de espuma se desprendió y golpeó el ala izquierda. Durante la mayoría de los lanzamientos anteriores habían ocurrido daños menores por desprendimiento de espuma.
Algunos ingenieros sospecharon un gran daño, pero los administradores de la NASA razonaron que la tripulación no podría haber solucionado el problema.
Cuando reingresó en la atmósfera, el daño permitió que los gases atmosféricos calientes penetraran y destruyeran la estructura interna del ala, lo que provocó que la nave se volviera inestable y, poco a poco, se rompiera. Lo notable de este accidente es que, con todos los estándares de seguridad con que cuenta la NASA, los responsables del programa desoyeron las advertencias de los ingenieros acerca de las consecuencias nefastas que ese mínimo accidente podía tener para el trasbordador. Después de todo, ¡solo era un trozo de espuma para aislamiento!
Muchas veces, hacemos oídos sordos a quienes sabiamente tratan de aconsejarnos. En ocasiones, hasta percibimos que podría haber algo de verdad en aquello sobre lo que tratan de advertirnos, pero lo desestimamos, pensando que es un asunto de poca monta, un detalle sin importancia. Para una nave de tamaña complejidad, no hay detalles sin importancia. Ese “detalle” costó la vida de siete personas, y puso en riesgo la continuidad del programa espacial estadounidense, que fue suspendido totalmente por dos años.
De la misma manera, nuestra vida y nuestras relaciones interpersonales son tan complejas que no podemos dejar nada librado al azar. No existen detalles irrelevantes. Cuando descuidamos aspectos clave de nuestro ser como, por ejemplo, el espiritual, podemos terminar con nuestra vida hecha pedazos, al igual que terminó el trasbordador Columbia. Descuidar en nuestra vida espiritual “detalles” como la oración, la lectura diaria de la Biblia o la testificación puede llevarnos a la ruina.
Para el necio, su manera de actuar siempre es la correcta. Por el contrario, el sabio presta atención a los consejos. Hoy, decide escuchar a quienes están preocupados por tu vida espiritual, y sigue los consejos divinos. MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
COMO ISLAS
“Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo” (Apocalipsis 7:9).
Por pelearse con el capitán del barco, el corsario Alexander Selkirk fue abandonado a su suerte en una isla desierta de Chile. Lo que parecía ser momentáneo se extendió por cuatro años y cuatro meses. El 2 de febrero de 1709, fue rescatado por el barco inglés Duke. Es probable que sus experiencias, junto con las de Pedro Serrano (quien naufragó en 1526), hayan inspirado a Daniel Defoe (que entrevistó al corsario), para crear el personaje de Robinson Crusoe.
Al comienzo, sobrevivió difícilmente a orillas del mar. Todo cambió al adentrarse en la isla; construyó una choza y se organizó para obtener agua y comida. ¿Cómo hizo para no enloquecer durante más de cuatro años de soledad? Leía diariamente la Biblia, donde encontraba esperanza, y cantaba salmos. Cuando William Dampier, capitán del Duke, lo encontró allí, solo, en la isla, lo sorprendió el vigor físico de Selkirk pero, principalmente, su paz mental. El secreto fue la Biblia, fuente de consuelo y esperanza para el marino abandonado.
De varias maneras, podemos sentirnos como Selkirk. Frecuentemente, encuentro personas que, aunque rodeadas de gente, sienten tanta soledad como Selkirk. Viven en un mar de personas, pero en sus propias “islas”, sin contacto significativo con los demás. Sí, hay soledad en medio del Pacífico, y también en medio de una sociedad que nos aísla, aliena y automatiza. Vivimos en esta isla llamada Tierra, separados de otros mundos por causa del pecado. Solo aquí existen el mal, el dolor, el sufrimiento y la muerte.
Estamos en “cuarentena”, confinados aquí, donde Satanás es príncipe y reina la maldad. La similitud es perfecta. No hay otro lugar que la Biblia, donde podamos encontrar consuelo y esperanza. Allí se revela que existe esperanza más allá de este mundo doloroso. Primordialmente, enfatiza que, muy pronto, Jesús mismo, el Capitán del universo, vendrá a rescatar a quienes le entregaron su corazón.
Este es el momento culminante de la historia. Entonces, los muertos en Cristo resucitarán primero, y quienes estemos vivos seremos arrebatados con ellos (1 Tes. 4:15-17). En ese instante, seremos transformados: nuestros cuerpos serán glorificados y ya no habrá más rastros de nuestro confinamiento en la “isla del mal”.
Tristemente, no todos conocen estas buenas nuevas; no todos viven como si el dolor y el sufrimiento fueran pasajeros. No todos encuentran esperanza en Cristo, porque ni siquiera lo conocen. Hoy tienes el privilegio de ayudar en el gran plan de salvación de la humanidad, bajo las órdenes del gran Capitán. ¿Qué esperas para ayudar a salvar a otros? MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Burbujas
“¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría, no teniendo entendimiento?” (Proverbios 17:16).
Solo los amantes de las flores o los estudiosos de la historia de la economía mundial sabrán lo que es una Semper Augustus. Se trata de un bulbo de tulipán que llegó a venderse a 6.000 florines (40 veces el sueldo anual de un trabajador promedio), durante lo que se ha dado en llamar “la tulipomanía”. Fue un período de euforia especulativa ocurrido en los Países Bajos durante el siglo XVII, lo que generó una burbuja económica y una gran crisis financiera.
Este es considerado uno de los primeros fenómenos especulativos de masas de los que se tenga noticia. Se convirtió en caso de estudio para economistas desde que el periodista escocés Charles Mackay lo reflejara, en 1841, en su libro Memorias de ilusiones extraordinarias y de la locura de las multitudes.
Después de ser introducidos en Holanda, los tulipanes cultivados allí sufrían variaciones en su apariencia, y nacieron así los tulipanes multicolores, irrepetibles; esto aumentó su exotismo y el precio. Pronto, se convirtieron en objeto de ostentación y en símbolo de riqueza.
Tras un período de unos dos años de alza increíble de precios, el comercio de bulbos de tulipán alcanzó su pico en enero de 1637. Sin embargo, el 3 de febrero de ese año, una parcela de tulipanes salió a remate, y no apareció ningún postor. Se ofreció otro lote pero, nuevamente, reinó el silencio. La noticia corrió por toda Holanda. Desesperados, los cultivadores de tulipanes salieron a regalar sus flores, y el mercado se derrumbó. Tulipanes que, supuestamente, valían 5.000 florines ahora apenas se vendían a 50. La burbuja estalló y Holanda entera entró en bancarrota.
La historia mundial conoció muchas otras burbujas financieras especulativas desde entonces. Hace poco tiempo, la burbuja de hipotecas de bienes raíces estalló en Estados Unidos. Además de estos complejos procesos económico-financieros, la humanidad siempre adjudicó un desmedido valor a ciertas cosas, que se convirtieron rápidamente en objetos de ostentación, y en símbolos de riqueza, pertenencia o estatus.
Otro ejemplo es la fiebre desatada toda vez que Apple lanza una nueva versión de su ¡Phone. Miles hacen fila afuera de las tiendas por horas, o incluso días, para ser los primeros en comprar este teléfono. Pareciera que, cuanto más inteligentes se vuelven los teléfonos, más se estupidízan las personas que siguen la tecnología.
Hoy, no corras detrás de espejitos de colores ni de “zanahorias” que nunca alcanzarás. Busca a Jesús, la Perla de gran precio. Nunca te arrepentirás de invertir tu tiempo, tus energías y toda tu vida en él. Es el Único por quien vale la pena pagar ese precio. MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Un Tesoro Entre Ruinas
“Tu eterna palabra, oh Señor, se mantiene firme en el cielo” (Salmo 7 79:89, NTV).
Sabía lo que buscaba, y estaba seguro de que había más de lo que le habían mostrado hacía quince años. En su primer viaje, en 1844, al monasterio de Santa Catalina, al pie del monte Sinaí, en Egipto, Konstantin von Tischendorf había encontrado 43 hojas de pergamino que contenían partes de Jeremías, Nehemías, Crónicas y Ester. Las había hallado en un canasto, con otras secciones de manuscritos a punto de ser quemadas como basura en los hornos del monasterio.
Regresó en 1853, pero no logró recuperar más que dos fragmentos del libro de Génesis. Auspiciado por el Zar de Rusia, Alejandro II, Konstantin volvió en 1859. Llegó allí el 14 de enero, pero no pudo encontrar nada. El 4 de febrero, el día antes de partir a El Cairo en camello, mostró al encargado del monasterio una copia de la edición de la Septuaginta que él mismo había publicado recientemente en Leipzig. En respuesta, el encargado afirmó que él también tenía una copia de la Septuaginta, y extrajo del armario de su claustro un manuscrito envuelto en género rojo. Era el Códice Sinaítico.
El Códice Sinaítico, o Codex Sinaiticus, es un manuscrito uncial del siglo IV de la versión en griego de la Biblia. Originalmente, contenía todo el Antiguo Testamento en griego (la Septuaginta), pero la versión que hoy tenemos solo contiene parte de la Septuaginta, todo el Nuevo Testamento en griego, la Epístola de Bernabé y fragmentos de El Pastor de Hermas. Junto con el Codex Alexandrinus y el Codex Vaticanus, el Codex Sinaiticus es uno de los manuscritos de mayor valor para la crítica textual del Nuevo Testamento en su versión griega, al igual que la Septuaginta.
En una época en que el lluminismo, el Humanismo y la modernidad atacaban la Biblia desde lo secular y la Alta Crítica desde el cristianismo mismo, este descubrimiento verificó la confiabilidad del texto bíblico.
Realmente, no existe otro documento escrito que haya sido reproducido tantas veces y con una fidelidad incomparable. Dios preservó milagrosamente su Palabra a través de los siglos, para poder seguir hablando al corazón y a la conciencia de la humanidad. El mismo Espíritu Santo que se reveló a los profetas y los inspiró al escribir la Biblia sigue tocando las conciencias y dirigiéndolos a esa misma Palabra. Ilumina la mente del lector para que consiga comprender claramente cuál es la voluntad de Dios para su vida.
Pero, todo ese esfuerzo es en vano si no decides leerla personalmente y aplicarla en tu propia vida. No olvides que no es suficiente con leer lo que otros dicen acerca de la Biblia (como es el caso de esta meditación): tú mismo debes leerla. No salgas hoy al fragor de la lucha sin haber llenado tu corazón de las promesas divinas. MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
La Promesa
“Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:3).
En realidad, la fecha más recordada es el 20 de marzo de 1942, cuando el general Douglas MacArthur arribó a Australia luego de escapar de Filipinas. En esa ocasión, afirmó: “Me fui, pero volveré”. Lo prometió puesto que debió abandonar a sus hombres en la Isla de Corregidor, en Manila, en manos del ejército japonés, que tomó la isla y el control de Filipinas.
En realidad, MacArthur no huyó, sino que, muy a su pesar, obedeció las órdenes del presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, de abandonar la isla y dirigirse a Australia para ser investido como comandante de todas las tropas estadounidenses.
El 5 de febrero de 1945, las tropas de MacArthur dieron por liberada la ciudad de Manila. Así, MacArthur recuperaba las Filipinas, y cumplía su promesa de volver por los suyos y recuperar ese territorio.
Algo semejante sucedió cuando Cristo tuvo que ascender a los cielos después de su muerte y su resurrección. En la cruz, obtuvo la victoria sobre el pecado y la muerte, pagando el rescate por nuestra salvación. Pero, el gran conflicto entre él y Satanás no acabó allí, aunque lo hubiese deseado. Ni siquiera pudo quedarse con los suyos, aunque sí envió al Espíritu Santo como su representante en nuestra ayuda.
Seguramente, Cristo tenía más deseos de quedarse para proteger a los suyos que los que tuvo MacArthur. Pero como Comandante en jefe de los ejércitos de los cielos, tenía una misión mayor: interceder por nosotros ante el Padre, como Sumo Sacerdote del Santuario celestial. Dado que una de las tareas de Satanás en este conflicto es ser acusador de los hombres, hasta que termine el tiempo de gracia, Cristo está intercediendo por ti y por mí ante el Padre, para que no caigamos en territorio enemigo, sino que finalmente seamos rescatados.
Sí, Cristo ascendió a los cielos, y partió aun con otro objetivo: preparar lugar para nosotros. En la Santa Jerusalén, está preparándonos mansiones para que vivamos por la eternidad junto a él. Así como cumplió todas sus promesas dentro del plan de salvación, y llegado el tiempo justo vino por primera vez a esta tierra a morir por nosotros, vendrá en las nubes celestes con poder y gran gloria, para llevarnos consigo. Sí, su promesa tiene mucho más peso que la del general MacArthur, dado que ha cumplido todas las demás.
Hoy, al enfrentar las vicisitudes de este mundo en guerra, no olvides que nuestro General ha prometido volver. ¡Y su palabra nunca falla! MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Una Decisión Crucial
“Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días” (Apocalipsis 12:6).
Se lo conoce como el Buen Rey, o Enrique el Grande. Enrique de Borbón fue rey de Navarra con el nombre de Enrique III, entre 1572 y 1610, y rey de Francia bajo el nombre de Enrique IV, entre 1589 y 1610. Es considerado por muchos historiadores como el mejor monarca que haya gobernado Francia, dada su intención de mejorar las condiciones de vida del pueblo.
Sin embargo, no es por eso que lo mencionamos aquí; aun cuando esto habla mucho acerca de su persona y su carácter. Si bien Enrique fue bautizado como católico, fue criado en la fe protestante por su madre Juana de Albret, reina de Navarra. A Enrique de Borbón le tocó gobernar en tiempos religiosos tempestuosos para la Francia de entonces. Ya habían comenzado las llamadas “Guerras de religión” (1562-1598), que sumieron a Francia en una lucha interna por el poder entre la Casa de Guisa (católicos) y la Casa de Borbón (mayormente protestantes de origen calvinista, que adoptaron la fe de los hugonotes).
Después de la Matanza de San Bartolomé (en la que masacraron a la mayoría de los nobles hugonotes), Enrique fue forzado a elegir entre convertirse al catolicismo (lo hizo el 5 de febrero de 1576) o sufrir el mismo destino que aquellos. A fines de ese año, Enrique pudo escapar de la corte, abjuró de su adhesión al catolicismo, declaró públicamente su profesión de fe protestante y, el 6 de febrero de 1577, se convirtió en el líder de las fuerzas hugonotes durante la Cuarta Guerra de Religión.
Aunque los protestantes fueron expulsados de Francia, la adhesión de Enrique a la fe hugonote salvó la vida de muchos, incluidos los valdenses, que deseaban profesar su fe de acuerdo con los dictados de su conciencia.
De alguna manera, la Francia de entonces se asemeja a lo que sucederá en los últimos días de la historia. Habrá un poder político-religioso que perseguirá al fiel remanente de Dios, el que querrá guardar los Mandamientos bíblicos de acuerdo con lo que su conciencia le dicte (ver Apoc. 13). El poder del Estado se pondrá al servicio de la Iglesia para perseguir y matar a los “herejes”, tal como sucedió durante la época de la Inquisición de la era posterior a la Reforma protestante.
Aun cuando Enrique de Borbón pareció sucumbir a la presión de la mayoría, finalmente decidió ponerse de parte de la verdad y de sus convicciones religiosas, y salió en defensa de los protestantes, que estaban siendo perseguidos y muertos por doquier. Si bien este escenario nos parece imposible en nuestro mundo religiosamente tolerante de Occidente, llegará el día en que tú también tendrás que tomar una decisión. ¿Estás preparado? MB
Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
De Preferencias y Principios
"Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado"(Hebreos 11:24, 25).
Corría el período prebélico en los Estados Unidos y el tema candente de discusión era la esclavitud. Dado que la economía del Sur de los Estados Unidos dependía mayormente de la mano de obra de los esclavos, se oponían a abolir esta institución. El Norte, con otros ingresos económicos, estaba más influenciado por la reforma social que se verificaba en toda la nación, principalmente gracias al Segundo Gran Despertar (movimiento religioso que se dio sobre todo entre anglicanos y metodistas).
El senador Henry Clay tenía grandes expectativas de llegar a la presidencia. Sin embargo, había quedado mal situado por su posición sobre la esclavitud. Había hablado en términos generales contra esta práctica. Pero tampoco se identificaba con los más radicales, que querían erradicar totalmente la esclavitud en el país, aun cuando esto implicara la utilización de fuerza. En este sentido, era atacado tanto por los del Sur como por los del Norte, y él sabía que eso no favorecía sus deseos por llegar a la presidencia. Ese 7 de febrero de 1839, Clay se vio obligado a clarificar su posición ante el Senado de los Estados Unidos. La tentación era grande de pronunciar un discurso demagógico, complaciendo a la mayoría, en lugar de eso, se mantuvo firme en sus convicciones. En este contexto, afirmó ante toda su audiencia: "Preferiría estar en lo correcto antes que ser presidente". Para él, su postura era innegociable, aunque lo que se jugara fuera su carrera presidencial.
Hay ocasiones en que los principios del evangelio por los que intentamos regirnos colisionan directamente con nuestros planes u objetivos en este mundo. Si bien no somos de este mundo, vivimos en él, y los ámbitos en que nos movemos y en los que desarrollamos nuestras actividades se rigen por otros principios, o se caracterizan directamente por la falta de ellos. En contadas ocasiones podremos cumplir con los dos; nuestra conciencia y nuestros objetivos. Tal como lo dijo Norman Thomas, otro candidato a la presidencia de los Estados Unidos, parafraseando a Clay; "Preferiría estar en lo correcto antes que ser presidente; pero tampoco tendría problema en ser ambos".
La triste realidad es que, muchas veces, nos encontramos ante el dilema de ser fieles a la Biblia y a nuestra conciencia, y renunciar a nuestros sueños, o avanzar con estos y traicionar a Cristo. Entonces, recuerda a uno de los héroes de la fe de Hebreos 11: Moisés, quien prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios antes que gozar de los deleites temporales del pecado. MB
Mas que un Mito
"Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar" (1 Pedro 5: 8).
Después de una fuerte nevada en el Sur y el Este de Devon, Inglaterra, durante la noche del 7 al 8 de febrero de 1855, apareció el fenómeno llamado “Las pisadas del diablo". Rastros de pezuñas hendidas (desde la Edad Media se había identificado a Satanás como una criatura de pezuñas hendidas) aparecieron a lo largo de unos cien kilómetros, en hasta treinta localidades diferentes, y en lugares tan insólitos como tejados o paredes verticales muy altas.
Se han dado toda clase de explicaciones: desde la simple superstición, pasando por pisadas de animales domésticos o salvajes, hasta una histeria colectiva de los habitantes del lugar. Como muchos de estos episodios, probablemente, no se encuentre explicación lógica, dadas las pocas evidencias existentes.
Históricamente, especialmente desde la oscura Edad Media, se ha intentado identificar y comprobar apariciones de Satanás aquí y allá, descrito muchas veces como criatura horrible, con cola y patas de animal. Se ha instalado en el imaginario colectivo que Satanás es un ser repugnante, con cuernos y un tridente, y así se lo ha intentado reconocer.
Pero la Biblia lo presenta de forma totalmente distinta: "Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad" (Eze. 28:12-15).
Además de esta descripción, la Biblia también nos presenta las verdaderas "pisadas del diablo". Desde que se presentó en el Edén como serpiente hasta ahora, Satanás ha estado detrás del pecado, la muerte, la maldad y el terror que experimenta este mundo. Sus pisadas estuvieron detrás de los grandes poderes antiguos, como Babilonia y Roma, para perseguir al pueblo de Dios. Estuvieron detrás de Cristo en el desierto de la tentación. Ya medida que el mundo se encamine a su final, veremos más y más de su accionar.
Sí, Satanás está más activo que nunca. Quizás en este mismo momento estés bajo su ataque. Pero recuerda: Cristo lo venció en la cruz y, muy pronto, lo destruirá para siempre. Es un enemigo vencido. Vive junto a Cristo, y ninguno de esos dardos podrá alcanzarte. MB
Un Acto de Resistencia
“Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron" (1 Reyes 19:18)
Hace unos días hablamos de esos eventos en la historia mundial que podrían hacer que perdiéramos la esperanza en la humanidad, tal como el Holocausto, esa matanza de judíos, gitanos, discapacitados y toda otra minoría opositora a los ideales de una Alemania puramente aria. Pero, también están esas acciones que, aunque pequeñas, traen esperanza de cordura y resistencia ante tanta locura y esquizofrenia de masas.
Tal fue el caso del Café Alcázar, en Ámsterdam, Holanda. A fines de 1948 y comienzos de 1949, rigieron una serie de medidas destinadas a presionar y discriminara los judíos. Se obligó a restaurantes, cafés y otros lugares públicos a colocar un cartel que decía: "Prohibida la entrada a judíos". Sencillamente, el dueño del café decidió no ser cómplice de la esquizofrenia que se había apoderado de las masas no solo en Alemania, sino también en los Países Bajos.
El 9 de febrero de 1941, un grupo de paramilitares del Movimiento Nacional Socialista holandés atacó y, prácticamente, destruyó el Café Alcázar por negarse a colocar el cartel discriminador. Fue un episodio triste para quien decidió ir contra la marea y permanecer del lado del bien sin importar las circunstancias. Sin embargo, el dueño de este café no estuvo solo. A lo largo del predominio nazi, no solo en Alemania sino en gran parte de Europa, cientos de personas arriesgaron su vida para salvar a miles de judíos y otras minorías que estaban bajo exterminio programado.
Entre varios adventistas, destacamos a Jean Weidner, francés, quien rescató a más de 800 judíos y 300 miembros de la resistencia, mediante una red subterránea llamada "Dutch-Paris". Así, contrabandeó judíos y oponentes al régimen nazi desde Holanda y Francia hasta Suiza y España, vía Bruselas y París. Weidner recibió las Condecoraciones Cruz de la Guerra, Caballero de la Legión de Honor y Justo entre las Naciones, entre otras.
El aparentemente inútil intento de detener el mal, como intentar retener el agua entre las manos, se convirtió en una poderosa red de personas que se atrevió a resistir el mal y a salvar la vida de miles de seres humanos.
Esa misma sensación de soledad contra el mal experimentó Elías en su exilio forzado en el desierto, tras oponerse a la malvada reina Jezabel. Pero, Dios le hizo ver que él todavía tenía una legión de hombres fieles, capaces de permanecer leales contra viento y marea. Hoy, no temas jugarte por la verdad. Atrévete a llamar las cosas por su nombre. Resiste el mal con el bien. Recuerda: no estás solo, hay otros "siete mil que no doblarán sus rodillas". MB
Cerebro de Supercomputadora
"¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien" (Salmos 139: 14, NTV).
Actualmente nos parece normal que el hombre no pueda competir con computadoras en una partida de ajedrez. Pero no siempre fue así. El punto de inflexión ocurrió el 10 de febrero de 1996 cuando, por primera vez, una computadora le ganó a un maestro campeón mundial de ajedrez.
Claro, no estamos hablando de cualquier computadora, sino de "Deep Blue", la supercomputadora de IBM. Era una máquina de procesamiento paralelo masivo, capaz de calcular 100 millones de posiciones por segundo. Tampoco hablamos de cualquier ajedrecista, sino de Gary Kásparov, Gran Maestro de Ajedrez, que se había convertido en el campeón mundial más joven en 1985, y mantuvo ese título hasta el año 2000.
El ajedrez se presta para este tipo de enfrentamientos, pues su resultado depende de la cantidad de jugadas que una persona o, en este caso, una máquina, pueda anticipar. Desde 1996, las computadoras se volvieron mucho más rápidas. Actualmente, la más rápida del mundo es la Tianhe-2, supercomputadora desarrollada por la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa de China. Tianhe-2, que significa Vía Láctea-2, puede procesar 33.86 petaFLOPS por segundo (mil billones de operaciones por segundo).
Sin embargo, con toda la tecnología existente y la asombrosa capacidad de procesamiento, los científicos no lograron que las computadoras igualaran la capacidad cerebral humana de aprender, reaccionar, pensar y crear. Ni toda la tecnología de vanguardia del mundo pudo equiparar la capacidad de interconexión de la red neuronal, de más de mil billones de conexiones, que proporciona una gran capacidad de almacenamiento. Los científicos afirman que ni la supercomputadora más rápida del mundo se acerca a la capacidad de almacenamiento del cerebro, estimada en más de 10 billones de bytes.
Y así como nos parece imposible que algo tan complejo como la supercomputadora Tianhe-2 pueda haber surgido por azar, todavía más imposible es que el cerebro humano, con toda su complejidad, haya surgido por casualidad. Dios nos diseñó a su imagen y semejanza, y por lo tanto reflejamos, a escala, su capacidad y poder.
Hoy, agradece y alaba a Dios por haberte creado de una manera tan perfecta, ¡y pon tu cerebro y todo tu ser a su servicio! MB
Restaurar la Imagen
"Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó" (Génesis 1: 27, NTV).
Como la gran mayoría de los personajes que estamos recordando, él tuvo una ida marcada por claroscuros. Si bien su oposición a la discriminación racial se mantuvo a lo largo de su vida, pasó de terrorista a primer presidente negro de Sudáfrica. Nelson Mandela figura entre las personalidades más recordadas de las últimas décadas.
Nelson Rollihlahla Mandela fue abogado, activista contra el apartheid, político y filántropo sudafricano, que fue presidente entre 1994 y 1999. Fue el primer presidente de raza negra de su país, y el primero en resultar elegido tanto por blancos como por negros en un sufragio universal en Sudáfrica. Tuvo la delicada tarea de reorganizar la sociedad sudafricana, combatiendo el racismo, la pobreza y la desigualdad social, enquistados en cada institución social. Por su activismo, recibió más de 250 condecoraciones, incluyendo el Premio Nobel de la Paz en 1993, la Medalla de la Libertad del presidente de Estados Unidos y el Orden Soviético de Lenin.
El 11 de febrero de 1990, Mandela salió de prisión, tras pasar 27 años tras las rejas. Lejos de buscar revancha, se dedicó a buscar la reconciliación nacional. Como ejemplo, apoyó a la selección nacional de rugby, formada por blancos, durante la Copa Mundial de 1995, en Sudáfrica, con lo que buscaba integrar la minoría blanca y la mayoría negra. Se caracterizó por su firme voluntad de construir una nación para todos los sudafricanos, sin distinción de raza. Por esto, es considerado el "padre" de la nación sudafricana.
La figura de Mandela entró en la historia como encarnación de la lucha por la libertad y la justicia. Último de una generación que incluyó a Mahatma Gandhi y Martin Luther King Jr., se dedicó a recalcar que, más allá del color de piel, la condición social, la educación recibida, el lugar donde habitemos o nuestro dinero, todos somos seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios. Esta condición de criaturas y más que eso, de hijos de Dios, nos otorga una dignidad que traspasa todo intento de clasifica, denigrar y discriminar.
Aprendamos a descubrir en el otro esa chispa divina que nos hace copartícipes con Cristo de una humanidad que, aunque caída, es objeto de atención de la Divinidad. Cada ser humano es tan valioso para Dios que Cristo habría venido a esta Tierra a morir solo por él.
Hoy, podemos seguir el ejemplo de Cristo, que no solo se dedicó a restaurar la dignidad humana en los desplazados y segregados; también, al predicar a las personas sobre Cristo, podemos conseguir que esa imagen de Dios sea restaurada en ellas. MB
De adentro hacia afuera
"No se interesen tanto por la belleza externa: los peinados extravagantes, las joyas costosas o la ropa elegante. En cambio, vístanse con la belleza interior, la que no se desvanece, la belleza de un espíritu tierno y sereno, que es tan precioso a los ojos de Dios" (1 Pedro 3: 3, 4, NTV).
Durante los duros años de la Segunda Guerra Mundial, la moda era austera y dado que la materia prima era escasa, la ropa se confeccionaba con un mínimo de tela. Al terminar la guerra, las mujeres se volcaron a la frivolidad y buscaban ropa femenina más sofisticada. El 12 de febrero de 1947, Christian Dior presentó su nueva línea de ropa, llamada "Corolle" (en alusión a la corola, o anillo de pétalos, de una flor). Caracterizada por el uso excesivo de tela, rompía con la monotonía de aquella austeridad (sus vestidos requerían entre 9 y 70 metros de tela). Denominada "nuevo look" dominó la moda durante diez años y restableció a París como centro mundial de la moda tras la Segunda Guerra Mundial, gracias al éxito de la Casa Dior
Desde entonces, la moda ganó cada vez mayor preponderancia en Occidente, hasta ocupar un lugar central en nuestras vidas, definiendo identidades sociales, y creando o modificando patrones de comportamiento y consumo.
En su libro Sociología de la moda, Frédéric Godart analiza el fenómeno de la moda desde lo teórico, antropológico y sociológico, destacando que actúa de manera transversal en la historia de la sociedad moderna. Señala que la moda se inicia en la Italia del Renacimiento, donde es utilizada por la burguesía para distinguirse y diferenciarse de la vieja aristocracia. La ostentación surge como fenómeno de identidad y pertenencia grupal. Era elemento de estatus, capaz de generar identidad. En adelante, se asoció con ostentación, lujo, frivolidad y un énfasis claro en las apariencias.
La Biblia, en cambio, se preocupa mucho más por valga la paradoja, el adorno interior, manifestado mediante un carácter semejante al de Cristo. Para el apóstol Pablo, lo que debe atraer a los demás es nuestra capacidad de amar y servir, no nuestra apariencia exterior: "Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas, o vestidos costosos; sino con buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la piedad" (1 Tim. 2:9). De lo contrario, el cristiano se asemeja a una manzana roja y atractiva por fuera, pero podrida por dentro.
No me malinterpretes: hablo de énfasis. No podemos vivir en una burbuja y abstraernos de la sociedad; pero, si estamos más preocupados por nuestro atavío exterior que por el desarrollo de un carácter cristiano, corremos peligro de vivir una vida cristiana superflua y de apartarnos de Dios. MB
Duelo Entre Angeles
"Este gran dragón -la serpiente antigua llamada diablo o Satanás, el que engaña al mundo entero- fue lanzado a la tierra junto con todos sus ángeles" (Apocalipsis 12:9, NTV).
Allí, frente a frente, se enfrentaban trece caballeros franceses contra trece caballeros italianos. Este duelo es recordado como el Desafío de Barletta, y sucedió el 13 de febrero de 1503 en la ciudad napolitana de Barletta, en el contexto de la guerra de Nápoles. El enfrentamiento terminó con la victoria de los italianos, y los franceses tuvieron que pagar un rescate.
La batalla se generó por causa del noble francés Charles de Torgues, llamado Guy la Motte, que había sido tomado prisionero por los españoles. Después de beber abundante vino (¡Cuántas escaramuzas y hasta asesinatos habrá provocado a la largo de la historia!), acusó a los italianos de cobardes. Estos últimos, al enterarse de estas declaraciones, retaron a duelo a los franceses. Un igual número de caballeros de cada lado, enfrentándose por el honor. Este duelo épico fue luego fuente de inspiración para obras literarias y cinematográficas.
La Biblia nos cuenta que el conflicto cósmico que se originó entre Cristo y Satanás no quedó allí. En una gran batalla en el cielo, Cristo (Miguel) y sus ángeles se enfrentaron a Satanás (el dragón) y sus ángeles. ¿Cuál fue el resultado? "El dragón perdió la batalla y él y sus ángeles fueron expulsados del cielo" (Apoc. 12:8, NTV). La paradoja está en que, si bien Miguel fue el vencedor, él mismo tuvo que dar su vida en rescate por la humanidad.
Y, si bien ya hemos sido rescatados por la sangre del Cordero, todavía seguimos en guerra contra el dragón y sus ángeles, que se exiliaron en nuestro mundo y mantienen una batalla sin cuartel contra los hijos de Dios: “La batalla que libramos no es contra gente de carne y hueso, sino contra principados y potestades, contra los que gobiernan las tinieblas de este mundo, ¡contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes!” (Efe. 6:12, RVC).
Esta es una batalla dispar. Llevamos las de perder. Corremos con desventaja. Somos el lado débil. No hay punto de comparación. Sin embargo, si seguimos el consejo del apóstol Pablo, podemos pasar al bando ganador: "Manténganse firmes en el Señor y en el poder de su fuerza" (Efe.6:10, RVC). Hay la fuerza de Cristo, hay poder. Si estamos en él, estamos del lado ganador.
Hoy, entrégate por completo a Cristo, y deja que él pelee tus batallas. MB